Como ya se aventuraba el año pasado, la presencia del vino rosado en el mercado sigue en auge, sobre todo en esta época estival en la que la línea de su consumo está todavía más marcada. Según datos de Market Trends de Nielsen, facilitados por Bodegas Campo Viejo, perteneciente a Domecq Bodegas, “el vino fue la bebida que más creció en el año 2013 en el sector de la alimentación. Un periodo en el que el valor de las ventas del sector bebidas cayeron un 0,9%, el vino fue la bebida que más creció, 6%, con diferencia sobre la cerveza, 0,1%, y el resto de bebidas que obtuvieron datos negativos. En concreto, el consumo de vino rosado ha aumentado en los últimos 8 años en un 17% en todo el mundo, y pedir un rosado es algo ‘cool’ es países como Francia, Reino Unido, o Estados Unidos. En España, esta tendencia también sigue en alza, ya que el vino rosado con D.O.P. ha evolucionado de forma muy positiva en el año 2013, respecto a la campaña anterior, incrementando el volumen comercializado”. Una muestra fehaciente de la evolución que ha tenido el vino rosado son las opiniones de distintas bodegas de nuestro país, así, desde Bodegas Campo Viejo aseguran que “ahora mismo es una categoría en pleno crecimiento, cuya demanda, principalmente de vinos con mayor complejidad y estructura va en aumento. Tradicionalmente, era un vino pensado para mujeres por su toque afrutado, y en la actualidad, aunque sigue vinculado con el mundo femenino por su sutileza y suavidad, la creciente popularidad de acompañar las comidas con el vino adecuado está ayudando a la categoría de los rosados a atraer más bebedores masculinos”. Una opinión más moderada pero que también deja entrever el auge en el consumo de este vino es la de Bodegas Félix Solís “el vino rosado poco a poco va cobrando fuerza, pero aún así está muy por debajo del consumo de blancos y tintos”. Desde las Bodegas Herederos del Marqués de Riscal proponen un segundo motivo, además del maridaje, por el que creen que las ventas de este vino han aumentado, “puede que el aumento de la demanda de este vino sea también por una cuestión de precio, adaptada a las circunstancias actuales que vivimos, pues es un vino más económico, por lo general, que el tinto”.

 

 

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