El restaurante Melo-Jia muestra la cultura china a través de sus platos, en los que presentan auténticas recetas del país elaboradas de forma artesanal y con ingredientes de la mejor calidad, que marcan la diferencia

Hace algo más de un lustro, en la calle Còrsega de la Ciudad Condal se abrían las puertas de un pequeño restaurante llamado Melo-Jia, que sabía muy bien lo que quería. Sus pretensiones tenían sólidos pilares: ofrecer auténtica comida china, sana y de elaboración artesanal; y todo ello en un ambiente acogedor, confortable, relajante e informal con el fin de hacer sentir a la clientela como en casa. De hecho, Melo-Jia significa “Casa de Melo”.

Los artífices del proyecto son un matrimonio chino formado por el Sr. Melo, como cariñosamente le conocen los clientes, aunque su nombre es Tao (pero se pronuncia igual que melocotón), y su esposa, la Sra. Melo, como afectuosamente la llaman. Junto a ellos, está su hija Ángela, que con su licenciatura en Administración y Dirección de Empresas, lleva la gestión del local y además hace las funciones de ‘maître’ en la sala, la que comparte con su madre, aunque ésta hace algún guiño en la cocina realizando los ‘dumplings’ chinos en su tiempo libre, siendo los fogones del dominio del Sr. Melo.

Todo comenzó cuando Ángela, que residía en Barcelona, recibía la visita de sus padres. “Mis padres me cocinaban mucho en casa y yo llamaba a mis amigos españoles para que vinieran a casa a probar la auténtica comida china. A mis amigos les encantaba y todos me decían: ¿Por qué no abrís un restaurante? Y de ahí viene la idea. De hacer algo casero, pero de  pequeñas dimensiones. No podemos mantener una superficie grande y hacerlo todo de forma artesanal, ya que somos tres personas”, relata Ángela Linyan.

Así, de esta manera, se dio vida a un restaurante de cocina tradicional china dedicado a la filosofía de sus creadores de servir comida casera, sana y de calidad trasladando a los comensales todos los beneficios y sensaciones de la auténtica tradición culinaria china.

“La importancia de la comida en China proviene de las raíces de nuestra cultura. Hoy en día, las técnicas culinarias chinas son muchas y muy variadas y todas ellas siguen manteniendo una relación íntima con la sociedad, la filosofía y la medicina de nuestra tierra.

A nivel filosófico nuestra cocina se relaciona con el ‘Ying’ y el ‘Yang’. Los alimentos son clasificados, de este modo, en alimentos ‘Ying’, tiernos y ricos en agua, como las frutas y verduras. Y en alimentos ‘Yang’, especiados y a base de carnes, que se utilizan para elaborar platos calientes. A través del ‘Ying’ y el ‘Yang’, la cocina china busca siempre la armonía y el equilibrio, ya sea entre los cinco sabores básicos (dulce, salado, ácido, amargo y picante); entre frío y caliente; o entre los colores y la consistencia de los elementos.

A nivel medicinal, se considera que nuestra cocina y medicina tienen el mismo origen. Por ello, buena parte de las plantas empleadas a la hora de cocinar poseen propiedades para prevenir o curar enfermedades. Además, para favorecer la buena salud, nuestros platos relacionan siempre la naturaleza y el sabor de los alimentos con las estaciones y los climas”, manifiesta.

Las propuestas culinarias, como señala Ángela, se destacan también “por ser equilibradas, fáciles de digerir y por no utilizar nada congelado, ni potenciadores de sabor como el glutamato monosódico. Utilizamos mucho la técnica al vapor para la elaboración de los platos y las salsas que los acompañan también las elaboramos nosotros en el restaurante. Para la realización de las recetas utilizamos ingredientes locales, vamos al mercado diariamente. Por ejemplo, proponemos cangrejo crudo condimentado, la ensalada de medusa, pescado al vapor, pato Pekín, etc.

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