En nuestro país se elaboran diversos tipos de aceites procedentes del olivar, así como otros aceites vegetales como el de girasol, semillas, soja, colza…, siendo España el país número uno en producción y consumo del mundo. Aunque el consumo se contrae, existe una tendencia hacia aceites de mayor valor
En el mercado existen diversos tipos de grasas y aceites como el de oliva (oliva, oliva virgen, oliva virgen extra), orujo de oliva, girasol, de semillas y otros tipos. Nuestra riqueza productiva no pasa desapercibida, y nuestro país está a la cabeza en la producción de aceite de oliva, pilar de la dieta mediterránea y de grandes beneficios para la salud, con marcado carácter sostenible. El olivar es el cultivo pionero en producción ecológica en nuestro país, con más de 250.000 hectáreas. De hecho, cerca de un tercio de nuestro olivar se ha adherido a algún tipo de certificado medioambiental, bien sea el de agricultura ecológica o integrada”, como detalla Teresa Pérez Millán, gerente de la Organización Interprofesional del Aceite de Oliva Español, conocida como Aceites de Oliva de España.
“España es el país número uno en producción y en consumo, pero no de Europa, sino de todo el mundo. En una campaña de producción normal, elaboramos alrededor de la mitad de todo el aceite de oliva que se produce. Así, una de cada dos botellas que se consumen en el planeta es de Aceites de Oliva de España. Además, con algo más de medio millón de toneladas, España superó hace unos años a Italia como el gran consumidor de nuestro alimento. Para entender en toda su magnitud el dato, hemos de tener cuenta que Italia tiene 10 millones de habitantes más que nuestro país, por lo que el consumo per cápita es superior en nuestro país”, comenta Teresa Pérez Millán.




