Está claro que en España la ginebra ha provocado una gran revolución en el mundo de la ‘mixologia’. Los ‘bartenders’ han desatado toda su creatividad, evolucionando e innovando a la hora de preparar los ‘gin tonic’. La coctelería también vio como la ginebra se convertía poco a poco en el destilado protagonista, los cócteles clásicos se trasformaban en ‘twist’ modernos, a veces sólo con el simple hecho de cambiar una ginebra clásica por una más aromática. Por lo tanto, muchas de las nuevas ginebras nos aportaban diferentes aromas, más complejidad…. a la hora de preparar un ‘Negroni’, ‘Gin Fizz’, ‘Gimlets’, etc. Algunas de mis creaciones surgieron gracias a las peticiones de los clientes, como por ejemplo, el ‘Thelma Tood’, un cóctel que es una evolución del ‘Mary Pickford’.
Recuerdo como si fuera ayer que una clienta que solía tomar el ‘Mary Pickford’, vino un día con una amiga y después de probarlo me dijo que le había gustado, pero que en los últimos tiempos se había aficionado a la ginebra… Acto seguido me preguntó si podía ofrecerle algo parecido pero con ginebra y, sin dudarlo, le dije que la próxima vez que viniera le tendría preparado un cóctel a su gusto. Tengo que reconocer que no era la primera vez que me tocaba hacer un cóctel a medida y que para mí, estas peticiones son un estímulo más para seguir elaborando nuevos cócteles. Creo que la humildad en nuestro oficio es primordial y opino que los clientes muy a menudo son nuestros mejores asesores y son ellos los que nos ayudan a progresar en nuestra profesión.
Posteriormente a la petición, comencé a pensar en qué ingredientes mezclar, con mi libreta siempre lista, empecé a apuntar ideas, y por la noche después de acabar mi turno, no conseguí resistirme a hacer diferentes pruebas para llegar a tener el cóctel listo lo antes posible. El punto de partida era el ‘Mary Pickford’.
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