La energía apropiada para disfrutar de las terrazas durante el invierno

Los consumidores del siglo XXI buscan emocionarse y disfrutar de gratas experiencias cuando acuden a un establecimiento de hostelería. Atrás quedó la costumbre de ir solo a tomar algo, sin más expectativas.

Hoy en día, los profesionales del sector deben salir al paso de las demandas de los clientes y hacer que la estancia en los locales sea placentera, fomentando así su deseo de volver.  

Las experiencias que desean vivir los clientes abarcan un completo radio de acción ya que, además de la satisfacción gastronómica, entran en juego elementos claves como el ambiente, la decoración o el buen servicio. Precisamente y como nota común a esos elementos, se encuentra el confort del cliente. Un confort que, no sólo se establece en el interior de los establecimientos, sino que también se hace extensivo al exterior de los mismos, es decir, a las terrazas. 

La idiosincrasia española, nuestros hábitos y modo de disfrute, ha hecho que las terrazas sean algo irrenunciable y se conviertan en un área imprescindible en los locales. Pero, ¿qué hacer cuando llega el invierno? Para hacer confortables las terrazas es necesario climatizarlas y no hay mejor reclamo que una terraza bien acondicionada, cálida y ambientada. 

Seguramente, los dueños de los bares, restaurantes y de establecimientos de hostelería en general, se cuestionarán aspectos como: ¿Con qué energía climatizar este espacio?, ¿qué costes tiene?, ¿son necesarias instalaciones complejas?, ¿se paga sólo lo que se consume o tiene unos costes fijos haya o no consumo?, ¿qué se hace con los equipos cuando llega el buen tiempo? En fin, preguntas para las que Repsol tiene la solución. 

El gas propano de Repsol es la energía que permite disfrutar con confort en una terraza durante el invierno.

Un gas que además propicia un plus a la experiencia del cliente, ya que con ese tipo de climatización se da un toque de calidez y confort extra a la terraza, debido a que algunos de los equipos a gas permiten ver la llama.

Además solo se paga por el gas consumido, sin tener costes fijos. Otra de las ventajas de los equipos a gas es la posibilidad de guardarlos en el interior del local cuando éste se cierre. 

Y, más aún, Repsol ofrece diferentes alternativas para adaptar su servicio a las necesidades de cada cliente. Por un lado, presenta la modalidad de “renting”, a través de la cual se pueden utilizar los equipos los meses que se necesiten y olvidarse de ellos durante el resto del año. Con esta alternativa, el cliente siempre tiene a su disposición los últimos modelos del mercado que mejor se adaptan a su negocio, además de tener incluido un servicio de mantenimiento. Por otro lado, propone la modalidad de “compra de los equipos”. En este caso, Repsol ofrece servicios de mantenimiento y almacenaje al final de temporada. Esta opción es la más adecuada si lo que el cliente quiere es realizar la inversión.

Leer el artículo completo en la revista