El consumo de las ginebras rosas crece especialmente en el canal de Hostelería registrándose un incremento superior al 20%, mientras que el de las ginebras en general cae en volumen y valor debido a ese canal. Los productos Premium representan una interesante cuota en el mercado

Ya se sabe que la climatología en nuestro país es un factor que influye en los consumos en general, principalmente en el canal de Hostelería.

Según manifiesta la Federación Española de Bebidas Espirituosas (FEBE), a través de su Informe Socioeconómico 2018 “el consumo de bebidas espirituosas en España ha experimentado un estancamiento durante 2018 representando un 1% menos que el año anterior, suponiendo un freno a la tendencia positiva que se venía arrastrando desde 2014. Este descenso en el consumo es debido principalmente a la mala climatología durante el verano de 2018 que ha dado lugar a descensos de consumo en la hostelería”. 

Si analizamos el comportamiento de la ginebra, el espirituoso aromatizado con bayas de enebro y otros aromas, y objeto de estas páginas, aunque también experimentó una caída como indica Marta Vázquez Martínez de Miguel, ‘consultant’ de Nielsen, afirmando que “la ginebra cayó en volumen y valor a TAM DE19 debido al canal de Hostelería, mostrándose plana en el canal Libreservicio”, esta bebida alcohólica sigue gozando de una buena salud y, sobre todo, las que se visten de rosa. “El ‘boom’ de las ginebras rosas continua en ambos canales, especialmente en Hostelería, donde creció por encima del 20%”, señala Marta Vázquez Martínez de Miguel, ‘consultant’ de Nielsen. 

No cabe duda de que el mercado de la ginebra ha atraído a un numeroso público debido a la variedad que le caracteriza. En él, el consumidor puede encontrar ginebras con diferentes sabores al paladar: secas, cítricas, florales, especiadas… Además de en cócteles, su expresión álgida de consumo pasa por el ‘gin tonic’. Todo un fenómeno en nuestro país desde hace años, sofisticando las copas con pluralidad de aromas, sabores, colores y aderezos a gusto del consumidor. En fin, ‘gin tonics’ a medida, se puede decir. 

Incluso, revolución también, en el momento del consumo. La degustación nocturna también deja terreno al consumo diurno, que crece, lo que favorece claramente esa potenciación a la hora de la sobremesa y de la media tarde, el llamado ‘afterwork’.

Y, por supuesto, el mercado se avala de calidad en sus productos. De hecho, como muestra la Federación Española de Bebidas Espirituosas (FEBE), “el segmento Premium de la ginebra representa ya un 7% del volumen total en el consumo”.

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