El simbólico Café Madrid conserva su esencia de auténtico café y presenta un espíritu de coctelería y vermutería para ofrecer al público. Además muestra un carácter sostenible que incluso acoge el proyecto “Dogtail” apoyando con cócteles benéficos a casas de acogida de animales

Se ha propuesto dejar su impronta coctelera en el centro de Madrid. Hace algunos años, se alzaba el telón de Santamaría, La Coctelería de al Lado, en el número 6 de la calle La Ballesta, y hace pocos meses el ‘bartender’ Julio de la Torre, su autor, se hacía con la gerencia, junto con un socio, del mítico Café Madrid, abriendo sus puertas bajo su timón el pasado mes de mayo de 2018, aunque la inauguración se hizo un mes más tarde, como detalla Julio.

La calle Mesón de Paños acoge este local, casi custodiado por la Plaza de la Ópera y la Plaza Mayor. Una bonita estampa, para empezar.

“Hemos querido mantener el nombre de esta cafetería de toda la vida del Madrid de los Austrias y la esencia de lo que es un auténtico Café, que ya no quedan muchos en Madrid, conservando esas mesas de mármol y esas sillas antiguas, aunque hemos llevado a cabo una reforma mezclando lo moderno con lo antiguo.

Hoy, el Café Madrid se presenta como un local con alma de coctelería y vermutería en un ambiente de café al más puro estilo madrileño, como detalla Julio de la Torre.

Realizamos una coctelería clásica con toques españoles, utilizando vinos de Jerez, los ‘Sherry’, Pedro Ximénez, Manzanilla, Olorosos, vermús, incluso aceite de oliva.

Cuando conoces el producto base es fácil armonizar, por ejemplo tenemos un cóctel, el ‘Isabel II’, con ginebra, una versión del ‘Dry Martini’ con Fino en lugar de vermú ‘dry’ y una gota de aceite de oliva de Baena. Yo soy de Córdoba y el de aceite de Baena está catalogado uno de los mejores aceites del mundo. Luego hacemos una versión del ‘Bloody Mary’ con Oloroso que resalta las notas de la salsa que usamos con Perrins, mostaza…, es decir, con toque picante. 

Intentamos que no se pierda el carácter español del Café Madrid, y acercar nuestra coctelería clásica pero versionada a todo el mundo.

Asimismo, contamos con 50 referencias de vermú, incluso hacemos nuestro propio vermú que lo sacamos de una barrica, y está considerado como uno de los mejores de la ciudad”, comenta el ‘bartender’; aunque la receta es secreta, claro está. “La idea es hacer el vermú fácil de beber, sin necesidad de poner soda, ni agua con gas o sifón para rebajarlo”, explica.

De hecho, el vermú tiene su propio protagonismo en el local. “Los sábados y los domingos hacemos la hora del vermú, a partir de las 12,30 horas, ofreciendo algo para picar como unas ‘gildas’, o una ensaladilla, incluso de vez en cuando traemos unas ‘pizzettas’ de hojaldre que nos hace un repostero francés, o cosas vegetarianas para acercarnos a todo el mundo. Y, también ofrecemos cafés especiales.

La línea que estamos siguiendo en el Café Madrid es buscar ese toque español en todo, incluso en la música que se ofrece, que en un 90% es música ‘pop’ española de los años 80, 90 y actual. Hay pocos sitios en los que se escuche música española en la capital, siempre es internacional”, afirma Julio de la Torre.

El Café Madrid también es un espacio que alberga intercambio de idiomas, clases de inglés, exposiciones mensuales de arte, presentaciones de libros, incluso se ha realizado en su interior un desfile de moda y algunas grabaciones de música. “El local al ser diáfano y tener tanta luz natural que entra a través de sus ventanales es un lugar perfecto para ello”, destaca.

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