Tener ideas claras y saberlas transmitir. Algo fundamental para completar el círculo de la comunicación. En la coctelería Le Noire han sabido encajar muy bien las piezas. Con tan sólo cinco meses de vida, su público ya sabe lo que puede degustar en el local y acude receptivo a dejar volar sus sentidos para vivir una experiencia distinta. Porque, precisamente de eso se ha construido Le Noire: de distinción. Su propietaria, Marcela Rodríguez, junto con su equipo formado por el ‘bar manager’ Davide de Leo y el ‘bartender’ Luca Effori, se mueven al unísono de los principios que han dado vida a Le Noire el pasado 19 de septiembre en la Ciudad Condal. “Una coctelería, no un bar de copas ni un ‘lounge bar’, con una carta de cócteles de autor, marcados por su calidad, que ofrecen productos caseros como siropes, productos infusionados, licores, mermeladas, ‘bitter’ o incluso hielos creados por nosotros”, comenta Marcela.
Pero, Le Noire es más. “Una atmósfera muy cuidada, con una decoración de hoy, moderna, súper minimalista, de color blanco, una barra personalizada de siete metros, mesas de Jonathan Adler, lámparas belgas y un ambiente que cambia cada día de color. Rosa, azul, violeta… son las luces de colores que tenemos para que el cliente tenga la sensación de venir a un local distinto cada vez que entre por la puerta. Además contamos con un acuario con más de 70 peces de gran colorido y muchos corales, para ofrecer la idea de permanencia en el local, al objeto de que puedan venir a visitarlo las personas, y se disfrute de un cóctel apreciando la naturaleza. Asimismo, proyectamos videos y desfiles de moda en el televisor que se halla en local, que es un espejo, porque nuestro lema es: ‘looks and drinks’. Fusionamos el mundo de la moda con la coctelería.
Además prestamos gran atención a la presentación de los cócteles, a la cristalería y al servicio en general, para conseguir la satisfacción de los clientes.

 

 

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