La directora general de la consultora de RRHH Linkers analiza las características y habilidades que debe tener un director de restaurante para que el local funcione con éxito y marque la distinción

Un equipo bien coordinado es el éxito de una empresa. Una máxima aplicable a cualquier sector empresarial.  

La restauración y hostelería no pueden prescindir de un ‘team’ bien orquestado en los establecimientos, la consecución de sus logros depende en buena parte de ello. Todos y cada uno de los miembros de la plantilla, con sus específicos roles, son determinantes para la consecución de expectativas y satisfacción de los clientes, y la organización entre ellos y sus tareas es primordial. Por eso la figura de un responsable del local, encargado de que todo funcione perfectamente, es fundamental. Pero, ¿cómo elegir a un buen director de restaurante?

La restauración siempre ha sido un sector dinámico y adaptable, y en esta nueva realidad no va a ser distinta. Marianela Olivares, directora general de la consultora de RRHH Linkers (www.linkers.es) analiza las claves para elegir al director perfecto de un restaurante, un perfil laboral al alza, detallando las características y habilidades que debe tener.

Alto grado de autonomía

Cuando hablamos de puestos de dirección, una característica esencial es que sean personas con un alto grado de autonomía. “No hay que estar constantemente recordándole sus tareas o funciones”, asegura Marianela Olivares. En el desarrollo de sus cometidos debe de ser autónomo, para ir ejecutando su misión sin esperar unas ordenes continuas, que en un puesto como el suyo no se suelen dar, sino unas directrices, que luego las realiza con el valor añadido que se espera de un buen director de restaurante.

Gestión de resolución de problemas

El restaurante o los negocios de hostelería, son actividades de gran rotación de trabajadores y clientes. Eso hace que los problemas, de todos los tamaños, se produzcan a diario, y es el director el que debe tener una gran capacidad para gestionar la resolución de los mismos. “Tiene que saber valorar la gravedad y urgencia de los problemas a resolver”, detalla, ordenándolos para solventar, según la necesidad del restaurante. Esta forma de gestionar mostrará al equipo liderazgo y la manera idónea de solucionarlos.

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