Si estamos en la era de la diferenciación, las aguas minerales no iban a ser menos. Ni todas iguales, ni incoloras, ni insípidas, ni inodoras. Personalidad y carácter propio. Las aguas no han dejado nunca de mostrarse como son: fuente de vida e hidratación. Todo naturaleza y salud recogida en una botella. Pero, parece que el culto por el bienestar y la atenta preocupación por la salud por parte de los consumidores han hecho del agua mineral un producto al que prestar un mayor interés, como haciéndole salir del ‘anonimato’ para ponerle nombre y apellidos. La pluralidad de aguas existentes en el mercado lo requiere, cierto es. Claro está, de aguas minerales naturales, objeto del presente reportaje. “Aguas puras y sanas desde su origen que no necesitan ni reciben tratamientos químicos, ni desinfectantes, por lo que llegan al consumidor con sus propiedades naturales saludables intactas y manteniendo siempre constante su composición en minerales”, según la Asociación Nacional de Empresas de Aguas de Bebidas Envasadas (ANEABE). Cabiendo señalar que la práctica totalidad de la producción en el mercado español corresponde a las aguas minerales naturales.

ENVASE Y SOSTENIBILIDAD
Sus propiedades de pureza no deben ser empañadas por su envase, además han contagiado a las empresas del sector en inclinarse a la sostenibilidad medioambiental. Un alma saludable enfundada en un traje sostenible. “La principal función del envase ha de ser la de preservar la calidad del producto hasta el consumidor final, manteniendo de forma inalterable sus propiedades de pureza y naturalidad originales, garantizando su seguridad alimentaria. En el caso de las aguas minerales naturales, puesto que deben envasarse en su origen, se podría decir que el envase es casi una extensión del acuífero, puesto que conserva todas las propiedades originales y la pureza del agua mineral y permite que podamos disfrutar en cualquier momento y lugar de una bebida única y tan sana y natural como ésta. Así, debido a sus características, el PET es el material más utilizado en relación con los materiales de envases.
También cabe señalar que el envase sirve de soporte perfecto para ofrecer al consumidor información relativa a los elementos que diferencian cada agua mineral natural. Por citar algunos, el consumidor, a través de la etiqueta, podrá conocer siempre el origen del agua (nombre del manantial o del lugar donde se encuentra) y las características de su composición en minerales”, detallan desde ANEABE.

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