Inspirado en el “El Quijote” la magistral obra literaria de Miguel de Cervantes, este nuevo espacio es más que un restaurante, es un homenaje a la cultura madrileña y a sus habitantes. Un lugar donde la literatura, la historia y el sabor se entrelazan en cada detalle
Abre sus puertas Café de Cervantes en pleno corazón de la capital española, en la Plaza de España. El nuevo proyecto de Grupo Casa Remigio, con más de dos décadas en su haber en el mundo de la restauración, combina visión, esfuerzo y pasión por Madrid, y está inspirado en el “El Quijote” la magistral obra literaria de Miguel de Cervantes. Este nuevo espacio busca transformar la gastronomía castiza con un concepto que trasciende lo culinario: un lugar donde la literatura, la historia y el sabor se entrelazan en cada detalle.
El restaurante ofrecerá un menú cuidadosamente elaborado, basado en los pasajes de “El Quijote”, donde cada plato es un guiño a la riqueza del Siglo de Oro y a la identidad madrileña. Junto a la propuesta gastronómica, los comensales podrán disfrutar de una librería especializada en Cervantes y en la literatura de ese siglo, y disfrutar del auténtico vermú madrileño, un símbolo de tradición que se reinventa sin perder su esencia.
Juan Ramos, CEO de Grupo Casa Remigio, manifiesta que “la arquitectura de Café de Cervantes es, en sí misma, una obra de arte. Diseñado y construido casi completamente de manera artesanal, cada detalle ha sido cuidado con esmero. Cada pieza de la cúpula ha sido fabricada a mano, reflejando un compromiso absoluto con la calidad y la autenticidad”.
El restaurante contará con dos amplias terrazas: una a la entrada, que da la bienvenida al visitante, y otra en el lateral, un rincón ideal para disfrutar de la ciudad desde otra perspectiva. La estructura del edificio estará adornada por un jardín vertical que, con el paso del tiempo, cubrirá la fachada por completo, integrando naturaleza y diseño en pleno corazón de la ciudad.
Café Cervantes nace como un homenaje a la cultura madrileña y a sus habitantes. Cada rincón, cada plato y cada experiencia están pensados para poner en valor a los madrileños, celebrando su historia, su identidad y su pasión por la buena gastronomía. Este proyecto no se trata únicamente de un restaurante: se abre un espacio donde la tradición y la innovación se encuentran para rendir culto a la ciudad y a su gente.





