El premiado ‘bartender’ completa la experiencia que ofrecen los exitosos restaurantes, así como de las futuras aperturas del grupo de restauración, con una propuesta coctelera de autor acorde con la gastronomía de estos establecimientos

Una carrera meteórica para este joven profesional de la coctelera que ya posee un currículum de altura, en el que sus líneas se escriben con importantes galardones. A sus 30 años de edad, Borja Goikoetxea, Mejor Bartender de España por la prestigiosa ‘World Class Competition2019, y de acumulada experiencia en locales de renombre, se alza ahora como anfitrión de las barras de los restaurantes Salvaje y no solo de  las actuales sedes de estos locales, situadas en la madrileña calle Velázquez, en Bogotá, en Ciudad de Panamá y en Miami, sino también de las futuras aperturas del grupo en el Centro Canalejas y en La Moraleja de Madrid, además de en la sede que se abrirá en la calle Enric Granados de Barcelona y, más adelante, de las que se inaugurarán en Ibiza, Marbella, Cartagena de Indias (Colombia), Texas y Colorado en EE.UU. y República Dominicana. Total es nada. 

Borja ostenta la posición de ‘head bartender’ del grupo Salvaje que aterrizó en la capital española a principios del año pasado. Su innegable éxito se debe no solo a su propuesta gastronómica, distintiva y de excelente nivel, sino también a una rompedora puesta en escena y a un ambiente mágico, envolvente y de lo más animado. Ahora, el ‘savoir faire’ de Boja Goikoetxea con la coctelera completa esta experiencia única y “salvaje” que se ofrece a la clientela, la cual puede acompañar exquisitas creaciones cocteleras con los platos o bien degustarlas solas, a su libre elección.

Para Salvaje Madrid -la carta de los restaurantes americanos se adaptará a los gustos y a la despensa locales- Borja ha diseñado doce propuestas de autor y reinventado a su manera nueve clásicos. Propuestas que se presentan en una original vajilla diseñada ‘ad hoc’ por artesanos de la talla de Piñero y que resultan ideales tanto para armonizar con la comida como para degustar solos tanto a la hora del aperitivo, del tardeo como por la noche, disfrutando pausadamente de su complejidad de matices.

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