Con la innovación a la cabeza y un gran respeto por la tradición, la bodega, encuadrada en la denominación de origen Toro y liderada por Carolina Inaraja junto con el apoyo y experiencia de su enólogo José Nuño, marca la distinción siendo un referente en vinos tintos que reflejan el ‘terroir’ de la zona y pionera en la elaboración de vino blanco verdejo
Bodegas Monte La Reina, nombre homónimo de la finca agrícola en la que se encuadra de 1.400 hectáreas, donde hay campos con diferentes cultivos, un edificio multidisciplinar -con restaurante y amplios jardines- y un castillo neogótico del siglo XIX que ejerce como un coqueto hotel ‘boutique’.
Ubicada a 10 km. de Toro (Castilla-León), Bodegas Monte La Reina es un referente en la D.O. Toro. Distinguida por su perfecto ensamblaje entre tradición y modernidad, con la realización de vinos innovadores y de gran personalidad, la bodega, liderada por Carolina Inaraja junto con el apoyo y la experiencia del enólogo José Nuño, es un referente en vinos tintos que reflejan el ‘terroir’ de la zona y pionera en la elaboración de vino blanco verdejo en esta comarca donde manda la uva tinta de Toro.
Carolina une pasado, presente y futuro en su bodega como signo del compromiso de una ‘generación cero’ que, aunque no tiene una cultura familiar heredada, sí mucho arraigo con lo que surge del ‘terroir’ zamorano.
La bodega presenta la nueva añada 2020 de su Verdejo Fermentado en Barrica. Este vino va más allá en lo que se refiere a la elaboración de blancos; la tradición da paso a la vanguardia con una referencia que da como resultado un vino untuoso, potente y redondo. Monte La Reina Verdejo Fermentado en Barrica es el perfecto ejemplo de que para diferenciarse hay que arriesgar. Este vino 100 % verdejo cuenta con una fermentación de entre cinco y siete meses en barrica de robles francés, y ha obtenido recientemente el accésit al mejor vino blanco en la 9ª edición del concurso Vino de Museo.
Monte La Reina Verdejo Fermentado en Barrica 2020, que cuenta con una espectacular botella serigrafiada, sin etiqueta presenta un bonito color amarillo oro, brillante, limpio y luminoso, en nariz es expresivo e intenso, con matices de fruta madura y flores blancas; predominan también los tonos tostados y de frutos secos. En boca presenta una buena acidez y una gran armonía de notas cítricas, flores y madera, con recuerdos a frutas exóticas y un elegante toque de almendra amarga. Ideal con cualquier comida que habitualmente se armonice con vino blanco, pero por su complejidad, además, interactúa a la perfección con recetas con un sabor más intenso como mariscos, arroces y pescados grasos.




