Siete generaciones dedicadas al cultivo de la vid con métodos tradicionales e innovadora tecnología produciendo vinos con carácter y una personalidad marcada por el terreno que los hace únicos. En este 2023, la bodega ha ampliado sus instalaciones y ha invertido en I+D con el objetivo de mejorar aún más sus estándares de calidad

Bodegas Balbás resuena con gran eco en la Ribera del Duero. Como no podía ser de otra manera, dada la calidad de sus vinos, que conjugan tradición e innovación y son acordes con los paladares de todos los tiempos, y su talante impulsor de la propia Denominación de Origen. 

Venida al mundo en la localidad burgalesa de La Horra en 1777, epicentro de la Ribera del Duero con la concentración de la mayor superficie de viñedo, esta bodega familiar ha pasado el testigo a siete generaciones de elaboradores y comercializadores de vino, con Patricia y María Balbás al frente, junto con sus padres Clara de la Fuente y Juan José Balbás, tataranieto del fundador y actual director general de la bodega. Una empresa que comenzó hace casi 250 años cuando su creador Abundio Balbás comenzó a elaborar vinos tintos con uvas de cultivo propio y a fabricar botas para almacenarlos; conocidos desde entonces en la zona con el nombre de “boteros”. 

Una historia de pasión por la elaboración de vino y de amor por el suelo y las viñas, que da como resultado vinos únicos y singulares, “que buscan en el suelo la distinción”, como señala Fernando Izquierdo, jefe de campo de la bodega que cuenta con más de dos décadas en la bodega. Afirmación que enfatiza Juan José Balbás: “La tierra marca la personalidad del vino, al que queremos trasladar el alma del viñedo. Una viña, un estilo de vino”. De hecho, el principal activo de Bodegas Balbás son sus viñedos, que son todos en propiedad, a los que suma las cepas viejas que han sabido mantener vivas. El esmero por el cuidado de las viñas es notorio. El equipo de Balbás se asegura, entre otras cosas, de que las cepas reciban la cantidad adecuada de agua y nutrientes, y se esfuerza por preservar el equilibrio natural del suelo, fomentando la vida microbiana y evitando la erosión del terreno. La bodega posee un gran compromiso medioambiental.

Los viñedos de Bodegas Balbás cuentan en su mayoría con suelos “arcillosos-pedregosos”, “arcillosos-arenosos” y 

“aluvión”, que proporcionan a la uva mucha calidad. Cada finca tiene, además, sus propias características, lo que hace que cada cepa tenga su personalidad y que la uva que produce sea única; cuyas variedades son la Tempranillo, que es la uva mayoritaria, Cabernet Sauvignon, Merlot y la Albillo Mayor. 

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