Bar-Imperi_Bar-Business
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El Bar Imperi lleva ejerciendo su actividad desde 1941. Pero desde 1996 algunos miembros de la familia Pons son los propietarios y autores de esa continuidad de “bar”. Su punto fuerte son los desayunos y los bocadillos elaborados con un pan fresco llamado “llonguet”. Además, por las noches, la clientela saborea buenas copas

Un local comercial del pleno casco antiguo del municipio de Ciutadela de Menorca en la bonita isla balear, ha visto desde sus inicios como su destino era único e invariable. Nació para eso, podríamos decir, para ser un punto de encuentro entre oriundos y foráneos de esa isla mediterránea declarada por la Unesco Reserva de Biosfera.
Y así es como desde el año 1941, el local colgó el cartel de Bar Imperio desprendiéndose de la letra “o” final por el sentir y el manejo del lenguaje de sus gentes, tal y como menciona Emiliano Pons durante nuestra agradable conversación.
Haciendo una reflexión, no podemos dejar de afirmar que la vida da muchas vueltas. El local, que es morada del Bar Imperi, lo compró el abuelo de Emiliano y de su hermano Silverio, que hoy regentan el establecimiento, compartiendo ambos sociedad junto a otros hermanos y un cuñado de éstos.
El abuelo nunca explotó la actividad hostelera, ese trabajo se lo cedió a terceras personas desde el origen, pero muchos años después, el local llegó a manos de sus familiares porque un buen día éstos decidieron liarse la manta a la cabeza y hacer sus primeros pinitos en ese ámbito. Hecho que ocurrió el día 7 de junio de 1996 y tras una renovación bastante grande del edificio, como señala Emiliano Pons.
Después de 21 años, estos hermanos son duchos en la materia y ¿quién no conoce el Bar Imperi? Sus desayunos y bocadillos, que se pueden degustar a todas las horas del día, hablan por sí solos del arraigo, renombre y distinción de este establecimiento, al cual nunca le quisieron cambiar su nombre de pila Emiliano y Silverio, quienes se reparten las tareas en el mismo, como buenos hermanos que son. Nunca mejor dicho.
“Mi hermano se ocupa principalmente de los cafés, siendo illy el café que tenemos en el local desde el primer día que abrimos, el cual lo elegimos por ser diferente al resto; y yo me encargo de todas las funciones administrativas, las compras o la gestión del almacén, así como de elaborar los bocadillos que damos con el desayuno y durante toda la jornada”, comenta Emiliano.
Unos bocadillos que vienen marcados por la época del año y por el signo de la distinción, ya que como afirma uno de sus anfitriones éstos “son diferentes”.
¿Cómo son estos bocadillos se preguntarán? Empecemos por el pan. “Contamos con un pan fresco y artesanal llamado “llonguet” de dos tipos: blanco y de centeno para elaborar los bocadillos. Un pan que lo tostamos para realzar más los sabores de los embutidos, el cual a su vez utilizamos para hacer las tostadas que ofrecemos a la clientela.
En la carta tenemos aproximadamente unos 16 bocadillos que solemos elaborar con productos de la zona, tres embutidos clásicos como la sobrasada, el ‘cuixot’, que es una especie de morcilla, y un salchichón típico de aquí; además de con un par de quesos o tres diferentes. No obstante, cabe decir que el bocadillo estrella es la sobrasada, que se puede degustar con queso o miel, o combinada con ambas cosas. Asimismo, también gusta mucho otro bocadillo elaborado con queso curado y mermelada de higos; además contamos con jamón serrano o embutidos ibéricos”, manifiesta Emiliano Pons.

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