A pesar de la ralentización en el crecimiento de los productos ‘plant-based’, su consumo casi se ha duplicado en seis años y el sector exige mayor información y opciones en la hostelería
Desde hace años vemos cada vez una oferta más amplia de productos de origen vegetal en los lineales de tiendas y supermercados, en las cartas de restaurantes, bares y coctelerías. De todas las opciones, las bebidas vegetales son la categoría plant-based más consumida en España. Según los datos facilitados por ProVeg, la ONG internacional que promueve una alimentación saludable, sabrosa, justa, con alternativas a la carne animal y en beneficio del medioambiente, casi la mitad de los hogares españoles consumen este tipo de productos debido a la combinación de varios factores: desde el ‘boom’ de las dietas veganas y vegetarianas de hace unos años o la facilidad de producción y la amplia gama de ingredientes base, hasta la innovación con productos barista, ricos en proteínas y sabores. Pero, sobre todo, como consecuencia de la continua disminución del precio. También se aprecia un crecimiento del consumo de carnes de origen vegetal, con un aumento del 15,1 % entre 2020 y 2023, y de la categoría de alternativas vegetales al yogur, con un 0,33 kg per cápita en 2023. Verónica Larco Jiménez, directora de comunicación de ProVeg España, cree que estos factores se deben a “la democratización y accesibilidad que tienen actualmente los productos plant-based, ya que no son productos hechos para personas veganas, sino que son mayoritariamente consumidos por personas que quieren reducir su consumo de productos de origen animal ya sea por salud, el medio ambiente, ética o justicia social”.
Pero pongámoslo en contexto. ¿Qué tipo de alimento se puede considerar plant-based? En realidad, actualmente no existe una definición oficial sobre qué se puede considerar un alimento o producto plant-based. Y, aunque la lógica nos indica que son todos aquellos alimentos y productos hechos a base de vegetales, desde ProVeg España nos aseguran que no es extraño encontrar productos que lleven la etiqueta “plant-based” a pesar de llevar ingredientes de origen animal como el huevo o la leche de vaca. Precisamente por ello, para evitar cualquier tipo de confusión y que los consumidores puedan elegir productos con total confianza, se creó un grupo de trabajo de la ISO, del que ProVeg también forma parte, para crear una norma mundial sobre productos vegetales. Esta norma se encuentra actualmente en la fase final de redacción y se publicará a finales de este 2025.
Pedimos a directora de comunicación de ProVeg España que nos detalle cuál es su percepción en materia de consumo de estos productos en España: “En general, ha habido una ralentización del crecimiento del consumo de productos de origen vegetal. Esto se ha debido a diferentes factores. Por un lado, la inflación generalizada ha hecho que las personas tengan que priorizar a la hora de la compra. Por otro lado, el sector plant-based tuvo un boom hace unos años y casi todas las empresas del sector ofrecían alguna hamburguesa vegana, por ejemplo. Ahora nos encontramos en un punto en el que el sector se debe reajustar y quedarán los productos que realmente gusten y ofrezcan beneficios a sus consumidores”. Y añade que el sector plant-based está ya asentado en la economía y seguirá creciendo: “Según los últimos datos con los que contamos, las familias españolas casi han duplicado su gasto en productos plant-based en los últimos seis años hasta 2023”.




