Los nuevos ritmos de vida y las condiciones de una sociedad avanzada están demandando nuevas soluciones en hostelería que permitan al profesional trabajar con mayor seguridad y confianza, sabiendo que puede contar con equipos que le faciliten su trabajo. Estos aliados en la cocina responden a numerosas necesidades del sector, que con el tiempo ha ido demandando equipos más evolucionados, con mayores prestaciones, con sistemas inteligentes que se anticipen a las necesidades, que respondan a una eficiencia energética, que les permita ahorrar costes e, incluso, se puedan manejar por control remoto. Todo esto es posible hoy en día gracias a los avances de los fabricantes, que tampoco han renunciado a la estética ni al diseño. Karin Burger, adjunta a la dirección de Rational Iberica, reconoce que “en estos últimos años la tendencia ha cambiado mucho, cada vez se buscan cocinas más pequeñas con inversiones menores pero con unos ‘ratios’ de producción mayor. Los desafíos actuales son la máxima flexibilidad, resultados de cocción perfectos, productividad, manejo, mejor servicio y mantenimiento de recursos y costes”. Para Roser Flotats, responsable de ‘marketing’ de Mirror, en lo relativo a la estética “hay una clara tendencia en abrir las puertas de la cocina, el cliente está interesado “en lo que se cuece”. Las planchas de cocción son ideales para mostrar el proceso de cocción, es una forma más de captar la atención del cliente en todos los sentidos. Eso también ha influido en las líneas estéticas de los equipos e incluso en colores, sin dejar de lado la calidad de los materiales y acabados que aseguren una larga vida del equipamiento. En cuanto a funcionalidad, se tiene en cuenta la potencia, sencillez en el manejo de los aparatos, facilidad de limpieza, y eficiencia”. Alba Serentill, responsable de ‘marketing’ de Distform, es de la misma opinión: “los materiales también juegan un papel importante.
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