El sector de la conserva vegetal supone una buena baza para facilitar el proceso culinario de los profesionales de la hostelería pues otorgan comodidad, buena calidad, magnífico sabor y ahorro, no sólo de tiempo, sino también de costes. Quizá esto sirva para explicar el hecho de que, cada vez más, los restaurantes y negocios hosteleros recurran a las conservas vegetales. Desde Bonduelle manifiestan que “las conservas vegetales son prácticas y fáciles de preparar, ya que la verdura está lista para su uso al sacarla de la lata. Otra ventaja es que permiten tener la verdura fuera de su temporada y son fáciles de almacenar. Además, tienen una vida útil más larga que la verdura fresca o la congelada”. Así, se trata de un producto que, tal y como explica el Grupo Alimentario IAN, “está listo para emplatar, pero si el restaurador lo prefiere, puede cuidar algo más su presentación y darle su toque personal o, incluso crear nuevas recetas de tapas, raciones, guarniciones o tostas”.El consejo que da Bonduelle a los profesionales de la restauración reside en “no lavar las verduras en conserva tras sacarlas de la lata, ya que de este modo se pierde más el sabor y las propiedades de la verdura, que permanece en el jugo en el que ha sido cocida durante el proceso de envasado. En nuestro caso, las verduras de Bonduelle no contienen conservantes ni aditivos, por lo que basta con escurrirlas para poder utilizarlas”.

 

 

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