El ahorro y la reducción de costes innecesarios son claves para el funcionamiento y la obtención de beneficios en todos los negocios hosteleros, más aún cuando toca adaptarse a unas circunstancias económicas especiales. En la actualidad, se calcula que un restaurante español tira unos 3.000 euros a la basura cada año. Sin embargo, reducir a la mitad los desperdicios alimentarios y gestionar de forma adecuada una cocina son retos alcanzables para la mayoría de restaurantes, así lo demostró Unilever Food Solutions, la división ‘foodservice’ de Unilever, que se posiciona como un negocio que opera en 68 países, con más de 4.700 empleados, de los cuales 230 son chefs, y que cuenta más de 300 referencias en España; a través de su equipo culinario, y el chef Dani García durante su ‘masterclass’ conjunta en el Fòrum Gastronòmic de Barcelona, en la que ofrecieron consejos para afrontar la problemática. García, que dirige su propio restaurante ubicado en el Hotel Puente Romano de Marbella (Málaga), galardonado con dos Estrellas Michelin, y que entre sus reconocimientos se encuentran el premio al Mejor Cocinero del Año, otorgado por la Guía Gastronómica y Turística Gourmetour, y tres Soles concedidos por la Guía Repsol, puso como ejemplo su establecimiento para explicar cómo un restaurante puede dejar de perder cerca de 7.000 euros al año. Según el chef, “para sacar adelante un restaurante no sólo hace falta cocinar bien y ofrecer un producto de calidad, hay que prestar mucha atención también a la gestión en cocina y aprender a reducir costes innecesarios. Un correcto control de los desperdicios puede ser una de las claves”.

 

 

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