Son seis en total, con las características comunes de suavidad, gran intensidad aromática y elevada densidad, pero con distintos atributos particulares que aconsejan su uso en distintas aplicaciones culinarias
La firma aceitera Valderrama acaba de lanzar al mercado los aceites de su última cosecha. El pasado año, el sector se ha visto profundamente afectado por la climatología adversa, con una pronunciada sequía seguida de una desmedida pluviosidad. No obstante esta situación, el buen hacer de Valderrama ha conseguido en 2022 una producción si bien escasa, de una calidad sobresaliente.
El exclusivo sistema de extracción en frío de la compañía permite transformar el fruto en aceite de oliva virgen extra en menos de una hora. Tiempo récord para conseguir llegar del olivo a los depósitos de acero inoxidable donde este zumo natural de aceituna recién exprimido reposará en atmósfera inerte de nitrógeno, con sus cualidades organolépticas intactas, hasta el momento del embotellado, que Valderrama ejecuta sólo bajo pedido. Su destino será, mayoritariamente, la alta hostelería.
Como corresponde a su política de valorizar la categoría del aceite en la hostelería, Aceites Valderrama está presente en más de 100 establecimientos “estrellados”, a los que proporciona aceite de oliva virgen extra de distintas variedades, muy reconocibles en el nuevo etiquetado de las botellas. Y es que la empresa es, plausiblemente, la firma española que más monovarietales produce. Son seis en total, con las características comunes de suavidad, gran intensidad aromática y elevada densidad, pero con distintos atributos particulares que aconsejan su uso en distintas aplicaciones culinarias:




