Este nuevo local es hermano del restaurante Pato Laqueado de Pozuelo con una trayectoria de casi 30 años con Ana Wu al frente, participando en ambos el Grupo Shangrilá, creadores de éxitos como El Buda Feliz
El restaurante Pato Salvaje se expande y llega a la capital. Su hermano mayor se encuentra en la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón y el recién nacido se ubica en el centro de Madrid, en la calle Velázquez. En el nuevo establecimiento se puede degustar la mítica receta de pato laqueado de su predecesor, uno de los primeros en introducir esta receta, que sigue siendo el plato estrella del local y despertando pasiones.
El pato laqueado es una joya de la gastronomía imperial china y comida de emperadores en el siglo XIII. Junto a esta delicia, la carta ofrece preparaciones de la cocina cantonesa y pekinesa tradicional, pero con un punto renovado. Al frente, el chef Rodrigo Yeh, también jefe de cocina del otro establecimiento.

El secreto de la receta del pato se basa en la selección del animal, patos criados de forma especial para transformarlos en un manjar y en el arte del lacado. Un proceso que puede llevar de dos a tres días y que realizan cocineros chinos especializados en esta receta de forma totalmente casera. Debe quedar crujiente por fuera y jugoso por dentro. La forma de presentarlo también es un ritual: cada fina loncha debe llevar un pedazo de esa piel crujiente, considerada la parte más sabrosa. Para comerlo, hay que coger una de las crepes que acompañan el plato, untar con una de las tres salsas caseras con la que se presenta en este restaurante -judía dulce, chili y miel- y añadir las tiras de verduras -cebolla china y pepino-. Luego se enrollan las tortitas y se comen a mano.
El pato también está presente en otras elaboraciones como rollitos, gyozas, wok de pato con salsa Sichuan cocinado a la cazuela o con salsa de naranja. Todos con un punto picante. Además, la carta ofrece propuestas muy interesantes como la medusa con pepino, pollo al limón hecho en carbón o una no muy común barbacoa oriental con costillas de cerdo laqueadas, panceta crujiente al estilo de Macao, carne de cerdo marinada o zamburiñas con ajo y fideos transparentes.
En el apartado de pescados y mariscos se puede optar por un lomo de lubina agridulce al estilo Año Nuevo o un calamar al wok con salsa picante. También hay verduras -berenjena cantonesa, mix de setas con soja y cilantro- y, claro, arroces y pasta: tallarines hechos a mano con pollo, setas y verdura, arroz buenos recuerdos de ayer, tallarines fritos con ternera y gambas…. Y muchas más preparaciones que hay que descubrir ‘in situ’ y probar.
Platos, todo ellos, que pueden armonizarse con su completa carta de vinos.
La decoración del nuevo local, obra de Sandra Vergara, es elegante y serena, no distrae la atención sobre la comida. Bancos en forma de concha, azulejos brillantes, lámparas de rafia y enormes jarrones con flores exóticas, son su apuesta. El neón de la barra no pasa desapercibido.
Cabe señalar que el restaurante Pato Laqueado de Pozuelo tiene una trayectoria de casi 30 años siendo Ana Wu su propietaria, quien se ha unido al grupo Hermanos Shangrilá (que reabrió con éxito hace unos años el antiguo restaurante El Buda Feliz para desarrollar sus dos locales.




