En la escena gastronómica de la ciudad de Madrid, ha aparecido hace escasos meses un restaurante italiano con una nomenclatura de alcurnia, Io Claudio, que además se ubica en una calle que hará recordar su nombre de pila casi de forma instantánea. Por supuesto, hablamos de la calle Claudio Coello, en el cotizado barrio de Salamanca de la capital. Y, como no suele haber dos sin tres, podemos decir que su linaje no solo se refleja en cómo se hace llamar el establecimiento y en su estratégico enclave, sino también en la cocina que ofrece a la clientela. Una cocina hecha con mucho mimo, dedicación y cariño pensada para disfrutar y recrearse en ella, saboreándola lentamente. “Mi concepto de cocina es hacer las cosas poco a poco, pero bien hechas. No quiero que sea un restaurante de cocina rápida. Deseo que la gente se sienta como si estuviera en un rinconcito italiano y que disfrute del momento, sin prisa. Todo lo hacemos con mucho amor y cuidando el más mínimo detalle; de hecho, los detalles son muy importantes para mí. Además cuento con un equipo de personas muy profesionales que trabajan conmigo desde hace años y que prestan también mucha atención al servicio y a los clientes. Sin ellos, no podríamos lograr lo que estamos consiguiendo”, explica Rafaelle Giordo, chef, diseñador de los platos y encargado del restaurante.
Sentarse a la mesa de Io Claudio Ristorante & Bar es viajar con la mente y el paladar por toda la geografía italiana degustando la historia culinaria del país en un plato.
“En el restaurante ofrecemos una cocina tradicional italiana pero con un toque de autor presentada de forma actual, y que da la vuelta a toda Italia. Tanto es así que podemos encontrar desde las ‘troffie’ de Liguria hasta los ‘spaghetti alla norma’ de Sicilia, por ejemplo”, comenta Giordo. Sus amplios conocimientos y experiencia le permiten ese recorrido a 360 grados.
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