El estar delante de un ordenador, no era lo suyo. A pesar de contar con una licenciatura en Administración y Dirección de Empresas, y poseer un Grado Medio de Informática. Soñó con dedicarse al mundo de la ‘mixología’ y lo ha convertido en su profesión. Seducido por la magia de la hospitalidad que desprende la hostelería y por la posibilidad que brinda ésta de introducirse en muchas culturas diferentes al estar en contacto continuo con el público, Matías López, responsable de Le Pop Cocktail Bar del cinco estrellas Le Mèridien Barcelona, no se lo pensó dos veces, atraído además por todo lo que conlleva el servicio en sí mismo. Desde Argentina, su país natal, llegó a España. A tierras valencianas, concretamente, donde se inició en esa disciplina ‘mixológica’ a través de la realización de un curso en una escuela de coctelería de Valencia. Estudios que a su vez llevó a la práctica durante un año y medio en el propio bar de la escuela, ya que se trataba de una ‘escuela cocktail bar’, teniendo así la oportunidad de mostrar sus habilidades de ‘bartender’ en los eventos que organizaba el centro, tal y como me relata durante nuestra agradable conversación.
Siguiendo la ruta del Mediterráneo, un buen día llegó a la Ciudad Condal, pudiendo decir que entró por la puerta grande, al menos en cuanto al terreno profesional se refiere. Sus habilidades de ‘bartender’ se dejaron ver y sentir inicialmente en el hotel W de Barcelona, tanto en el bar del ‘lobby’, como en el de la piscina, para llegar a ser jefe de barra del Eclipse Bar del hotel. “Aquí tuve dos grandes maestros, no sólo a nivel de coctelería sino también de gestión. Todo lo que allí me enseñaron, me ha llevado a poder trabajar en Le Mèridien”, comenta satisfecho Matías, el barman responsable de Le Pop Cocktail Bar, que como tal ejerce sus funciones desde abril de 2015, encontrándose como pez en el agua al hallarse en contacto con las variadas culturas que se dan paso por el hotel.
Leer el artículo completo en la revista




