El ron también comunica. Se expresa. Transmite los dones con los que el maestro ronero le ha querido dotar a través de su trabajo, pasión y dedicación. Sólo hay que desear descubrirlos. Para ello, sumergirse en una buena degustación es fundamental. Cuestión de la que se encarga Emiliano Fernández, propietario de La RonRonEra, junto con su socia Mariana Kobashigawa, que se ocupa de las propuestas culinarias del local. Un bar especializado en ese destilado en la capital española, que apareció en escena hace algo más de dos años por el amor de Emiliano hacia el ron, sin perjuicio de su origen mexicano y del hecho de hacer algún guiño a la bebida por excelencia de su país, como es el tequila, ya que cuenta con un par de referencias en el local, como el mismo me relata, además de otras bebidas como cerveza, vino, algun que otro ‘whisky’ o ginebra. “A pesar de la moda del ‘gin tonic’ siempre ha habido gente en España a la que le gusta el ron, como en el resto del mundo, y pensamos que faltaba un sitio como éste en Madrid donde poder disfrutar de un ron diferente a los que se pueden encontrar en cualquier bar. Y así empezamos, teniendo unos 80 rones en carta, pasando más tarde a ser 100, hallándonos actualmente en proceso de renovación de la misma con la intención de tener 140 rones de más de 30 países en la carta”, afirma Fernández.
Con la apertura de este local, Emiliano ha querido compartir su auténtica pasión por este destilado, al que considera “el más multicultural que existe, ya que se produce en diferentes partes del mundo donde hay caña de azúcar. Una historia, la de la caña de azúcar, que comenzó hace miles de años en Oceanía, pasando al sur de China, a India, Asia, Oriente Medio, Oriente Próximo, África del Norte, Europa y a América. El ron permite entender muchas culturas. Esta bebida une a toda América Latina y ahora se está elaborando también en EE.UU.
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