Innovar y actualizarse son condiciones ‘sine qua non’ para la subsistencia de cualquier empresa en el mercado hoy en día. Requisitos éstos, intrínsecos a la naturaleza de las marcas de la empresa Luis Caballero, a los que suma alianzas estratégicas con grandes compañías cuyos productos distribuye en exclusiva en España. Se trata de una empresa de carácter familiar elaboradora y comercializadora de espirituosos y vinos con fuerte vinculación a la D.O. Jerez-Xérez-Sherry, fundada hace 185 años, y que hoy tiene una destacada presencia internacional en más de 50 países de los cinco continentes.
Entre su amplio portfolio de marcas destaca Ponche Caballero, la más icónica de sus marcas, cuyos orígenes se remontan a 1830. La receta de Ponche Caballero, que se elabora desde hace más de un siglo en Cádiz, en la localidad de El Puerto de Santa María, ha perdurado en el tiempo gracias al equilibrio y la armonía de una personalidad que muchos han tratado de imitar sin éxito. La familia Caballero guarda celosamente el secreto de la elaboración de este genuino trago español, del que sólo se conocen los cinco botánicos que marcan su carácter dulce y especiado: piel de naranjas andaluzas, vainilla de México, nuez moscada procedente de Indonesia, canela de Sri Lanka y clavo de Madagascar. Ingredientes que tienen como denominador común la calidad, porque precisamente de ella se nutren los productos de esta compañía, que no se ha desviado ni un ápice de su filosofía: ofrecer los mejores productos a los consumidores.
Ponche Caballero lleva conquistando desde hace décadas los paladares de diversas generaciones, ya que el consumo generalizado de esta bebida no comenzó en España hasta principios del siglo XX con la aparición de esta marca comercial, que se convertiría en un icono entre los licores, dentro y fuera de nuestras fronteras.
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