La distinción reside en los detalles. Los secretos, a veces, son bien visibles al público. Los del Café Atelier consisten en “ofrecer buena calidad, buen servicio y limpieza”, como afirma Fran Marco Zapata, que junto con su esposa Carmina Duato Perales, conforman el alma del local.Dicho establecimiento hostelero vio la luz el 16 de enero de 2015 en una localidad valenciana denominada oficialmente Puçol, casi bañada por las aguas del Mediterráneo, del que la separan escasos kilómetros, y eligiendo para residir una arteria principal, hallándose ubicado en una de las entradas a la población, tal y como señala uno de sus artífices.
Nada se ha dejado al azar en el Café Atelier, ni tan siquiera su nombre, que es un fiel reflejo de su propia razón de ser. En término analógico y extrapolado a la hostelería, ese trabajo creativo y minucioso que se lleva a cabo en el estudio o taller de un pintor, escultor o modista es lo que Fran y Carmina junto con su equipo realizan en el local. Un despliegue de amor, pasión y buen hacer con que agasajar a su clientela.
Fran y Carmina han visto cumplido su sueño de tener un negocio propio, y seguramente sus expectativas de satisfacer al numeroso público que acude a visitarlos. Una evolución en este año de vida que se torna “muy buena”, como apunta Fran.
Y es que el Café Atelier apareció en la escena del gremio pisando fuerte, con garbo, abanderando sus claras ideas y marcando la diferenciación en su lugar de nacimiento.
“La idea que teníamos era ofrecer un buen café, y decidimos contar con el café illy porque sabíamos que era una buena marca, Premium”, detalla Fran Marco.
Pero no sólo les distingue en esa localidad la calidad de este producto, sino otros muchos aspectos como relata su ‘alma mater’. “No sólo la mezcla del café es lo que nos diferencia en Puçol, también la formación que nos ha dado illycaffè enseñándome a regular el molinillo para determinar el punto de la molienda, cómo realizar el mantenimiento de la máquina, o cómo preparar una buena crema de leche, el ‘latte art’, por ejemplo. De hecho, el café con leche sale con un dibujo. Esto es un punto de distinción respecto a todo lo que tenemos alrededor, porque no hacen el ‘latte art’.




