Bus Station, la empresa de restaurantes temáticos, comienza una nueva etapa de expansión bajo el modelo de franquicia, tras consolidarlo con sus dos establecimientos en Madrid. Así, emprende esta nueva andadura con el respaldo de sus locales. Éstos han conseguido posicionarse como un lugar de referencia en la restauración temática, según la empresa, con procesos de gestión muy optimizados y un alto nivel de fidelización gracias a la completa orientación hacia la satisfacción de los clientes.
Su decoración retro, de gran detalle y colorido, busca transportar a los clientes a las estaciones de autobuses de los maravillosos años 50 en Estados Unidos. Cada restaurante cuenta con un ambiente y decoración distinto, para que la experiencia sea también diferente.
Su amplia oferta gastronómica tiene diversas influencias y sigue tendencias históricas para dar lugar a una gran variedad de platos adaptados a todos los gustos. Desde las míticas hamburguesas, que se pueden personalizar con panes artesanos, guarniciones o salsas, hasta ensaladas, entrantes, sándwiches u otras especialidades elaboradas en auténtica parrilla de carbón vegetal. Todo ello elaborado con materia prima de calidad, servida a diario por proveedores homologados bajo certificados.
Para poner en funcionamiento un restaurante Bus Station es necesaria una inversión a partir de 200.000 euros, para locales con más de 150 metros cuadrados ubicados en poblaciones con más de 50.000 habitantes.




