La industria harinera está muy atenta a las tendencias, innovación y sostenibilidad. En este sentido está impulsando varias iniciativas para reducir su impacto ambiental y adaptarse a las exigencias de sostenibilidad de toda la cadena alimentaria. Estas acciones abarcan desde el cultivo del trigo hasta la producción y distribución de la harina, conforme la Asociación de Fabricantes de Harinas y Sémolas de España (AFHSE)
Ni sota, ni caballo, ni rey si hablamos de harina. Ese polvo fino derivado de moler trigo u otras semillas. Si bien es cierto que la harina de trigo es la más universal en su uso desde siempre, ya hace tiempo que no camina sola, de hecho, le han salido muchos compañeros de viaje.
La harina es un ingrediente fundamental en elaboraciones en la cocina como base de variadas preparaciones, salsas, frituras, en repostería en panificación… Y así sigue siendo, pero en el mercado existen harinas con orígenes muy diversos, versátiles y adaptados a las distintas tipologías de clientes. Harina de maíz, arroz, cebada, avena, espelta, integral, de legumbres, sin gluten… y otros muchos tipos, componen el abanico de la cocina de muchos hogares y de muchos establecimientos de hostelería, tanto de corte nacional como internacional, que ven en las múltiples variedades la inclusión de paladares variopintos, también con alergias o intolerancias.
¿Qué tipo de harinas se producen y se consumen en España? ¿Qué tendencias existen actualmente en este mercado? ¿Qué categorías de harinas están demandando más los profesionales de la restauración? Y muchas otras cuestiones, las contesta a Bar Business la Asociación de Fabricantes de Harinas y Sémolas de España (AFHSE).







