El histórico comedor modernista del Hotel España reanuda su pulso gastronómico el próximo 6 de mayo con Edu Rodas al frente de la cocina y el sello conceptual de Martín Berasategui: una mirada afinada a la tradición catalana en uno de los espacios patrimoniales más singulares de la ciudad
Fonda España, integrada en el recién renovado Hotel España Ocean Drive de Barcelona, abre sus puertas el 6 de mayo retomando una cocina con raíces, un espacio con memoria y una forma de recibir que trasciende la mera experiencia gastronómica.
La propuesta lleva el sello de Martín Berasategui, que recupera el espíritu original de las fondas para llevarlo a un terreno de mayor precisión, sin perder autenticidad. La tradición catalana se entiende como punto de partida, con un gran respeto por el producto, por el recetario y por una manera de cocinar que forma parte de la identidad local, pero también una mirada actual, más depurada.
Esa visión se concreta en la cocina de Edu Rodas, jefe de cocina de Fonda España, formado durante años junto a Berasategui. Su trabajo se mueve entre el oficio y la sensibilidad, con una aproximación honesta: platos que no buscan artificio, sino profundidad en el sabor y coherencia en la experiencia.
“Hemos dedicado este tiempo a entender qué necesitaba realmente este espacio: escuchar, probar, ajustar… encontrar un equilibrio que estuviera a la altura de su historia y de la Barcelona actual”, explica Rodas. “Volvemos con una propuesta más afinada, más consciente y más conectada con lo que siempre ha sido Fonda España”.
El espacio, por sí mismo, sigue siendo uno de sus grandes activos. El comedor modernista, proyectado por Domènech i Montaner forma parte de la experiencia: un entorno con carácter donde la arquitectura dialoga de forma natural con la propuesta gastronómica.
Durante este tiempo de pausa, Fonda España no ha estado inactiva. Ha sido un periodo de trabajo interno, de ajuste y de reflexión. Un tiempo necesario para recuperar el tono adecuado y volver con una propuesta más sólida.
El próximo 6 de mayo, la cocina volverá a encenderse con esa vocación intacta de ofrecer algo más que una comida: una experiencia vinculada a la ciudad y a su manera de entender la hospitalidad. En un momento en el que Barcelona busca propuestas con identidad y criterio, Fonda España reafirma su lugar.




