Bruichladdich Eighteen (18 años), Bruichladdich Thirty (30 años) y Black Art Edición 11.1 (24 años) poseen diferentes perfiles de añejamiento.
Bruichladdich Eighteen y Bruichladdich Thirty componen la gama “Luxury Redefined” por su ‘packaging’ exterior exclusivo y reciclable, representando una innovación en la industria, en línea con los compromisos de la destilería B Corp para reducir el embalaje secundario innecesario
La innovación, la calidad y el fuerte compromiso con la tierra que le vio nacer y con el medio ambiente, han llevado a Bruichladdich a ser una de las pocas destilerías en el mundo que posee la certificación B-Corp.
Nacida en la isla escocesa de Islay por obra de los hermanos Harvey en 1881, la prestigiosa destilería de whiskey escocés de pura malta, hoy en manos de Rémy Cointreau, es un símbolo de distinción en la producción artesanal de sus whiskies, elaborados con cebada 100% escocesa y embotellados en la propia destilería.
Esa singularidad que caracteriza a Bruichladdich vuelve a sorprender al mercado con el reciente lanzamiento de tres ediciones limitadas con diferentes perfiles de añejamiento:
Bruichladdich Eighteen (18 años), Bruichladdich Thirty (30 años) y Black Art Edición 11.1 (24 años).
Bruichladdich Eighteen y Bruichladdich Thirty conforman la gama “Luxury Redefined” y destacan por su ‘packaging’ lujoso y sostenible. Estos whiskies se presentan en botellas patentadas que contienen un 60% de vidrio reciclado, lo que reduce el impacto ambiental y el peso de la botella. Además, cuentan con un sofisticado cierre de vidrio que elimina el uso de plásticos. Aunque el toque de distinción de esta gama es su envoltorio externo realizado por James Cropper, especialista en embalajes de lujo. Cropper ha creado un ‘packaging’ con pulpa de papel completamente reciclable que se moldea con precisión para ajustarse a la forma de la botella. Este proceso de producción se lleva a cabo utilizando energía 100% verde, demostrando que el whisky escocés de malta premium puede ser tanto sostenible como estéticamente exquisito. De este modo, con su ‘packaging’ novedoso, la gama “Luxury Redefined” redefine los estándares de la industria del whisky.
Veamos cada una de las ediciones limitadas de Bruichladdich, whiskies exclusivos y de alta calidad, resultado de un cuidadoso proceso de maduración que refleja la historia pionera de la destilería y su visión de futuro, así como su respeto por la materia prima y el medio ambiente.




