La palabra “licor” se refiere a los alcoholes o aguardientes aromatizados por sustancias vegetales o, en este caso, frutas. El consumo de estos destilados en nuestro país ha estado tradicionalmente ligado a los “chupitos” y a la sobremesa. En cualquier comida o cena familiar, de empresa o de amigos, los licores nunca faltaban al finalizar el acontecimiento. Esta tendencia sigue estando presente en nuestra cultura pero de un modo más discreto. La caída en el consumo de estos tipos de licores es evidente, según las cifras que nos proporciona Ricardo Alcón, ‘client business partner’ de Nielsen: “el mercado de licores de frutas en España -incluyendo Libreservicio y Horeca- registró cerrando a marzo de 2015, un 7,3% menos que el año anterior”. No está de más saber que, tal y como expresa Ricardo Alcón “los licores de frutas suponen el 11% del mercado total de licores”. Un pequeño porcentaje que va estrechándose cada vez más con la disminución de su consumo.Si fijamos la atención de su consumo por canales, “el comportamiento es muy similar, vendiéndose en Hostelería un 56,2% y un 43,8% en Libreservicio”. No obstante, si hablamos de una visión más general “este reparto es sensiblemente diferente al total de licores, donde el peso de la Hostelería es mayor -un 63,6%-”, dice Alcón. Como conclusión a estos datos, podemos asegurar que el mercado de los licores en España va descendiendo cada año y que su consumo se centra mayoritariamente en Hostelería.
LA COCTELERÍA, LA TABLA DE SALVACIÓN
El hecho de que los licores de frutas se consuman más en Hostelería no es casual, responde a una tendencia actual, la cual se centra en un mercado en auge, la coctelería. De esa misma opinión es González Byass: “la coctelería está adquiriendo cada vez mayor protagonismo en España y esto beneficia a todos los destilados, incluyendo los licores de frutas, ya que amplía el repertorio de formas de consumo”. Por su parte, Licores Baines opina que el sector de la ‘mixología’ “es muy importante, ya que es la vía de consumo más habitual. Los licores con hielos no se consumen, pero sí con refrescos o creando nuevos cócteles sobre los que imponen sus aromas”.
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