Una unión certera la de dos jóvenes emprendedores, Eduardo Sancho Medina y Luis Díaz Córdoba, que poniendo en común ese espíritu amoroso por los negocios y una experiencia acumulada de más de 15 años en el sector de la hostelería por parte de Luis, y en el campo de la tecnología, por lo que respecta a Eduardo, con la puesta en marcha de varias empresas relacionadas con el mundo de Internet, dio lugar en el año 2010 al nacimiento del grupo Barra Expansión y con él la enseña de restauración Barra de Pintxos. Un concepto que recoge las tendencias de hoy en día de nuestra sociedad española, y que además es exportable a otros territorios internacionales. Bar Business ha tenido el placer de entrevistar a Eduardo Sancho, quien nos ha adentrado en el mundo de esta marca, que ha conocido la fórmula de la franquicia el pasado año 2014, y cuya razón de ser le viene de un concepto anterior. “Barra de Pintxos deriva de un negocio previo que se remonta al año 2004 denominado De Pintxos, que fue la evolución para posteriormente poder realizar una expansión a nivel nacional mediante el sistema de franquicias. Un local ubicado en la madrileña calle de Castelló, que nos dio mucha experiencia y conocimiento para ver qué cosas teníamos que cambiar o mejorar de cara a poder franquiciar. Y así, en 2010 se creó el primer local de Barra de Pintxos para poder seguir creciendo. Actualmente tenemos dos establecimientos en propiedad en Madrid, el de la calle Castelló y el que se encuentra ubicado en Montecarmelo; y otros tres más franquiciados, dos en la capital, en Sanchinarro y en Mirasierra, y un tercero en provincia de Barcelona”, afirma Sancho.
Precisamente ha sido Sant Cugat del Vallés, el lugar elegido para la reciente irrupción de esta enseña en Cataluña, que se siente orgullosa de poder contribuir en la generación de empleo “unos 8 ó 10 puestos de trabajo creamos por cada restaurante; es importante para nosotros poder dar oportunidades a las personas”, comenta este socio fundador. Una marca que preveía cerrar el pasado ejercicio “entorno a los dos millones de euros”, como menciona Sancho.
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