No hay números secretos para abrir las puertas. Al menos, en el caso que nos ocupa. Su apertura viene dada por la fuerza de la calidad. Sin más, sin trucos. Esto es lo que le sucede a los batientes de Coffice Madrid y Coffi, en el madrileño Paseo del Doctor Vallejo Nájera, 49, en el distrito de Arganzuela. Dos marcas nacidas este año de un progenitor llamado Vilescor, una empresa familiar con veinte años de existencia que incluye en su formación a la segunda generación, aportando nuevos aires a la misma. Coffice Madrid y Coffi tienen como núcleo central el café. Y no uno cualquiera. Illy es su razón de ser.
“Vilescor es uno de los primeros distribuidores de ‘illy vending’, en realidad, de los más antiguos en España, según nos han dicho desde illycaffè. Además, nuestra empresa llevaba máquinas de ‘vending’ de frío, es decir, suministrábamos a las empresas tanto bebidas calientes como frías. Pero, al inicio de este año 2016, decidimos dejar la rama de bebidas frías para centrarnos en las bebidas calientes y en el café con el ‘mini- vending’ para oficinas, a través de las máquinas de cápsulas. Todo ello, sin perjuicio de las máquinas automáticas grandes de ‘vending’ que también llevábamos, pero como teníamos muy poquitas en el mercado hemos dejado de trabajar con ellas por propia voluntad y con el objetivo de hacer crecer a Vilescor, surgiendo así una nueva etapa con nuestras dos marcas comerciales.
Coffice Madrid surgió a raíz de una pregunta que nos hicimos: ¿Por qué no abrimos una tienda física en Madrid donde poder ofrecer todos los productos de illycaffè, los cuales conocemos bien porque llevamos 20 años trabajando con ellos, y así la gente puede conocer más este café? Y, Coffi, nació como el mejor complemento de Coffice Madrid, ya que es un espacio de degustación del café, además de ser panadería y bollería”, comenta Maite Alcahuz.
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