No hay color más de moda que el verde. Ese que tiñe los platos de nuestras comidas y llena las neveras de nuestros hogares y de los establecimientos que frecuentamos. Aquél que hace buena pareja no sólo con el imperante estilo de vida saludable de la sociedad, sino también con el agitado y frenético ritmo vital que se nos exige cada día. Los vegetales congelados que actualmente se comercializan en nuestro mercado son de altísima calidad. Ello es gracias a los procesos de elaboración que consiguen llevar a la mesa el producto con las mismas propiedades y características que tuvo al crecer en la tierra. Nadie discute ya sus múltiples beneficios. Según declaraciones facilitadas por Findus Foodservices, y en palabras de Pedro D. Sanz, investigador científico del Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición (ICTAN), “si se congela rápidamente un alimento de alta calidad y se mantiene a una temperatura constante por debajo de -18 ºC en el congelador, sin apertura de puertas, y permanece sólo el tiempo debido, tras la descongelación se obtendrá un alimento de alta calidad”. En la información cedida por Findus Foodservices, Paula Lucio, nutricionista de Psicología y Nutrición Retiro, perteneciente a la Asociación de Dietistas-Nutricionistas de Madrid (ADDINMA), afirma que “la verdura congelada no es más que verdura recolectada y tratada de forma muy rápida, de manera que no da tiempo a que pierda prácticamente ninguna propiedad. Nutricionalmente es igual de aceptable que la fresca”.
Comparando cifras anuales de ventas de productos congelados en el mercado español, vemos cómo el aumento es leve pero se aleja de cifras de caídas en años anteriores. Con los últimos datos anuales, facilitados por Nielsen, correspondientes a febrero del presente año 2016, con respecto al mismo periodo del año 2015, la facturación en euros de verduras y hortalizas congeladas ha crecido un 3,3%. Por segmentos, vemos con la gran mayoría de las etiquetas crecen, excepto las de judías verdes y menestra, con -1,5% y -3,4% respectivamente. Todos los demás aumentan moderadamente, destacando, sin embargo, el de patatas con un incremento del 5,8% y, sobre todo, el de preparados de verduras, llegando al 16,6% de subida.




