El mundo es de los valientes. “Los obstáculos son esas cosas que ves cuando dejas de mirar tus objetivos”, dijo una vez Henry Ford, magnate del sector automovilístico americano. Enrique y Martín Maíllo se encontraron con muchos obstáculos en el camino que fueron salvando porque miraban sin miedo a sus objetivos, a cinco concretamente: los establecimientos Premier que se reparten por la ciudad de Sevilla, indicando cada uno de ellos, a través de su propio cartel de presentación, lo que realiza en su interior. Corría el año 2011 cuando Enrique se dedicaba a las instalaciones eléctricas con una pequeña empresa que todavía conserva, mientras Martín gerenciaba varios locales de copas en su ciudad. A los dos les afectó el estallido de la burbuja inmobiliaria; al primero de forma evidente, y al segundo teniendo que afrontar el cierre de los establecimientos donde trabajaba, pues el dueño poseía también negocios de construcción.
Y de casta le viene al galgo, porque sus padres siempre se han dedicado a la hostelería, a la de toda la vida. En una época de lo más arriesgada para montar un negocio, y más uno de las características de Premier, una coctelería, Enrique y Martín deciden emprender un camino propio después de estudiar este mercado en Madrid y Barcelona. ¡Eureka! Nace el primer local Premium de bebidas Premium en Sevilla.
Premier Nervión, que reza ‘cocktail, gin & rum selections’ y situado justo en frente del emblemático estadio Sánchez-Pizjuán, es el primero de sus locales, en el que introdujeron una carta con unas 200 ginebras, otros 180 rones, bastantes vodkas, y algunos ‘whiskys’. Aquí germina un novedoso concepto que se reparte por sus cinco establecimientos: los destilados están en frío, conservados entre 1 y 2º. “Aquí en Sevilla las temperaturas son bastante altas. Si sales a una terraza, aunque en tu vaso haya tres hielos y el refresco se haya servido en frío, en poco rato la pérdida de temperatura del líquido se nota y el calor te agua la copa rápido. En este aspecto, nosotros conseguimos que la copa transmita una sensación diferente”, explica Enrique Maíllo. Este sello distintivo, esta forma de diferenciarse, ha calado hondo entre el público sevillano.




