Desde hace algo más de 30 años, las delicias dulces que vienen creando desde entonces en casa Donate’s han embrujado a los paladares albacetenses. Tradición, artesanía, calidad y buen hacer han sido siempre sus premisas y sus secretos dictados a los cuatro vientos. Actualmente, el timón de Donate’s Churreros desde 1985, lo lleva Raúl López Donate, que después de haber trabajado durante catorce años con su padre, artífice este de poner la primera piedra en esta profesión dentro del seno familiar, ha tomado las riendas en solitario en el nuevo local abierto recientemente en el corazón de Hellín.
Toda una tradición familiar que ha pasado a manos de la segunda generación. Un mundo, el de la churrería, que sigue latente en esa población castellano-manchega, de la mano de esta familia.
Donate’s, que abrió sus puertas el pasado día 20 de diciembre, propone una oferta que abarca todas las franjas horarias del día. “Ahora en invierno, abrimos desde las 07.00 hasta las 21.00 horas, de lunes a sábados, y los domingos estamos hasta las 15.00 horas”, señala Raúl López, el ‘alma mater’ del establecimiento.
A Raúl le gusta su oficio, como me comenta, y da vida a esos productos que tanto satisfacen a los clientes desde que el arte de la manivela creativa era del dominio de su progenitor. “Lo que elaboramos diariamente son porras, churros madrileños y paparajotas, que son muy típicas de aquí. Las paparajotas son una masa frita, parecida a la de las porras, y nos enorgullecemos de ellas, ya que son las mejores que hay en la zona”, destaca Raúl López.
El propietario a su vez indica que la oferta que proponen es toda artesanal, además de ser fiel a la tradición. “Todo lo hacemos a mano, el amasado… Todo es calidad, sin ningún tipo de aditivos. Las porras y las paparajotas las proponemos por las mañanas al tener una masa más consistente, y los churros madrileños los elaboramos por las tardes, ya que también les gustan a los niños para la merienda.
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