Vizcaíno de nacimiento y con domicilio en Madrid, Rogelio hizo su aparición en la capital hace años, diecisiete concretamente, con el fin de ofrecer platos vascos, eminentemente vizcaínos en el distrito de Prosperidad. De allí pasó a Arturo Soria y desde hace pocos meses, Urkiola Mendi ha reabierto sus puertas en el número 52 de la calle Cristóbal Bordiú, en el castizo barrio de Chamberí, de la mano también del músico de ‘jazz’ José Manuel Torrego, anfitrión de la sala y socio de Barahona. Un nuevo proyecto que recupera esa cocina tradicional que brindaba a los comensales el primer local. Tanto es así que esa idea de volver a ser representante de su cocina, junto con el máximo respeto en el tratamiento de los productos y en las preparaciones de las recetas, además de la atención y servicio personalizado a la clientela son la contraseña de este nuevo restaurante, que no alardea de grandes dimensiones en su superficie, tan sólo siete mesas, ni tan poco en el número del personal, ya que son cuatro las personas que componen su equipo.
La monotonía no se instala en la carta de Urkiola Mendi, la cual se renueva a diario, (actualizándose también en su web y en las ‘tablets’ que los clientes pueden consultar en el restaurante), según lo que ofrece la galería de Alonso Cano, donde compran las materias primas. Pescados, carnes, verduras, frutas… No hay corsés a la hora de cocinar, sólo guía a Rogelio Barahona la calidad del producto. “Aquí no hay nada escrito que nos obligue a cocinar si el producto no está en su punto”, afirma el cocinero.
Alma dinámica la de la carta, con una estructura establecida, a pesar de contar con algún plato fuera de ella. Un capítulo de entrantes compuesto por ocho platos como la ‘Ensalada tibia de verduras y almejas’, las ‘Piparras fritas con una ensalada de tomate’, o las ‘Croquetas Caseras’.
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