Industrialización, tecnología imparable, producciones en serie, grandes números… Parecía que en el siglo XXI en el que vivimos no había sitio para los valores de antaño. Aquellos que han hecho posible la subsistencia de muchas generaciones y que durante mucho tiempo han sido los pilares de nuestra sociedad. Pues, no. Si se pensaba que se habían ido perdiendo a lo largo del camino era tan sólo un espejismo. La pasión, el amor puesto en la realización de las cosas, el enamorarse de lo que uno hace, imprimir personalidad a la tarea diaria, la ilusión, el entusiasmo, la lucha por salir adelante y construir un futuro no han perdido su efecto seductor. Al contrario. Sólo hace falta poner alma, ello llevará a crear productos auténticos, genuinos, cargados de tradición y, por supuesto, sostenibles. Aspecto puesto en valor por Makro, con un proyecto que, como no podía ser de otra manera, se denomina Alma Makro.
Makro, pionero en la distribución moderna en España, y perteneciente al grupo alemán Metro, una de las mayores compañías internacionales de distribución, vende al por mayor productos de alimentación y no alimentación para dar un servicio integral a las necesidades de abastecimiento de los profesionales (restauradores, hosteleros, comerciantes, detallistas de alimentación, grandes consumidores e instituciones).
Hace tiempo que Makro revolucionó el mundo de los ‘Cash&Carry’ colocando al cliente en el eje central de su modelo de negocio, y desde hace algo más de un año, lo ha vuelto a hacer dando vida a esta iniciativa de apoyo a los pequeños productores locales, ofreciendo así también los mejores productos al mundo hostelero. De ello hemos tenido el placer de hablar con Beatriz García, directora de comunicación corporativa y RSC de España y Portugal de la compañía.
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