Todos nacemos donde nos toca. Es así. Muchos pensarán que en el lugar y el momento equivocados. Otros muchos agradecerán el haber caído en un sitio u otro del globo. La gran mayoría nos labraremos un porvenir según las condiciones que nos ha tocado vivir y lucharemos por nuestros sueños, los alcanzables o los menos imposibles y los que lo parecen pero nunca se sabe… Quizás pensemos que la ayuda de algún tipo de poder sobrenatural, de índole ‘x’, mediará para ello. Pero nuestro futuro puede estar vinculado o no al lugar donde abrimos nuestros ojos por primera vez. El del chef Paco Pérez cambió a los seis meses de nacer, cuando la familia se trasladó de su Huelva natal a Llançà (Girona). De punta a punta, en diagonal. Allí vive desde entonces este cocinero que desde niño se sintió fascinado por los fogones. De la fascinación a la pasión y la profesión, pues con tan sólo 12 años ya empezó a trabajar en el bar de tapas propiedad de su familia. Una gestación pasional, la suya, que se fraguó poco a poco y que aquí tiene su germen. A partir de este momento, Pérez compagina los estudios con el aprendizaje y el trabajo culinario durante las vacaciones de verano en diferentes restaurantes. Más tarde continuará su bagaje profesional en Francia con profesionales tan reputados como Michel Guérard. De vuelta a Cataluña se identifica con la creatividad de Ferran Adrià en elBulli, con quién realiza diferentes ‘stages’ impregnándose de la nueva revolución culinaria desde sus inicios.
Aunque la fascinación por su profesión no se agota, la pasión dio paso a desarrollar y evolucionar todo lo aprendido en el restaurante Miramar de la localidad que el vio crecer. Un establecimiento que comenzó siendo familiar y que siguió ostentando este título, pues perteneció a la familia de su mujer, Montse Serra. De familia hostelera a familia hostelera, y tira porque le toca. La absoluta sinergia del matrimonio, llevan a convertirlo en el restaurante gastronómico con dos Estrellas Michelin que es hoy.
Así explica el propio Paco Pérez la cocina de Miramar: “Expresar la emoción de los aromas marinos de una madrugada; desvelar la magia de una tempestad enfurecida; extraer el alma de la tierra, del mar; descubrir la esencia de los sabores y las texturas… Cocinar con alma y proyectar los sueños a nuevas vanguardias”. Miramar y su chef no se pueden entender sin todo aquello que los rodea y les da sentido. Su ubicación en pleno Cabo de Creus no le deja otra salida.
Pérez trasladará su
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