Una de las mitades de la coctelería Varsovia, en Gijón, es el ‘bartender’ Jorge Oliva: “Me gusta hacer coctelería clásica, respetando las recetas originales, pero también crear nuevos cócteles fijándome en mi entorno. Me encanta introducir en la coctelera productos locales. La manzana y el Mar Cantábrico, como buen asturiano que soy, son una fuerte fuente de inspiración para mí. Hasta ahora, he creado cócteles de líneas muy modernas, pero también de estructura muy clásica”. Así, ha elegido a Cuba y Bruce Springsteen para inspirarse y elaborar su cóctel participante en la ‘Bacardi Legacy Cocktail Competition’. ‘The Rising Cocktail’ es su apuesta para concursar en la competición que, junto con la ‘World Class’, forman el Olimpo de la ‘mixología’. La otra mitad de su local, su compañero Borja Cortina, se hizo el pasado año con el título de Mejor ‘bartender’ nacional en este último examen.
El cántico que ‘The Boss’ entonaba al comenzar sus conciertos tras el 11-S, era una llamada al mundo. “It´s anybody alive out there?”, algo así como “¿Hay alguien ahí”?, era la retahíla que cada noche el carismático rockero americano soltaba a su público para despertarlo. Jorge Oliva invoca al gran Bruce con uno de sus gritos de guerra predilectos cuando agita la coctelera con ‘The Rising Cocktail’.
Pero esta creación también es un homenaje a Cuba. ¡Vaya mezcla! El nombre del cóctel proviene de un juego de palabras que hace referencia al verbo levantar (en inglés ‘rise’); una reverencia a cada una de las personas que hicieron subir el listón de la profesión. Porque, aunque el nombre se lo da el mítico álbum de Springsteen, también juega con la pasificación de la uva, ‘raisin’, remontándose a los orígenes de la legendaria marca de ron que da nombre al concurso. Durante la Ley Seca, en aquellos locos y maravillosos años 20, Cuba se convirtió en el bar más grande del mundo. Allí se daban cita los mejores ‘bartenders’ y, por supuesto, todos aquellos hedonistas que no querían perderse sus novedosas creaciones. Entonces se popularizaron dos técnicas que Jorge Oliva ha fusionado para evocar aún más a aquella edad de oro de la coctelería: el ‘cuban old fashioned style’ (que potencia el sabor contenido en la piel de los cítricos y resta acidez al conjunto) y el ‘cuban throwing style’ (con el que se escancia de una parte de la coctelera a otra).
Un experto mezclador, pero no sólo de líquidos; las ideas lo son todo y Jorge Oliva tiene miles. Lo vemos en algunas de sus creaciones, que presentamos a continuación.




