En el arte de un ‘bartender’confluyen diversos aspectos. Sus conocimientos, maestría y buen hacer se dejarán sentir de forma inexorable en el resultado final: su creación coctelera. Pero al igual que son relevantes para la consecución plena del éxito la presentación del cóctel o su cristalería por ejemplo, también lo es el espacio de trabajo donde desarrollar el mismo y de la manera más eficiente posible. Precisamente de ello tiene mucho que decir Cocktail Stations, la nueva división de una empresa familiar catalana que cuenta en su haber con varias décadas de experiencia en el sector de la hostelería. Ubicada en la Ciudad Condal, nace con el fin de adaptar las zonas de trabajo de bármanes y cocteleros a las nuevas necesidades del sector. Su último ejemplo, la novedosa y reciente coctelería Lips Andorra, del Hotel Princesa Parc, inaugurada el pasado mes de diciembre, y que contempla vida marina en la barra; al que le han precedido otros trabajos en prestigiosas coctelerías en Barcelona como Bocachicha, Bobby Gin, Ajo Blanco, Boujis o Le Noire, la madrileña O’Clock, o la ibicenca Surf House. Así como proyectos para Italia, habiendo exportado también a Francia, o el proyecto actual que están llevando a cabo para una escuela de coctelería en Suiza.
Cocktail Stations está revolucionando el sector del barman, prestando especial atención a la correcta dimensión y distribución de la barra, ofreciendo constantemente diseños innovadores al objeto de optimizar al máximo los espacios y facilitar el trabajo del barman, y sobre todo gracias a la implementación de patentes y diseños propios en sus espacios de trabajo como el lava ‘shaker’ automático, el fregadero con tabla de corte corredera o el cierre de la estación refrigerada mediante una persiana.
El trabajo de Cocktail Stations en la coctelería Lips Andorra fue un proyecto en el que conjugaron todos sus conocimientos en el mundo de las barras con el de la decoración, diseñando una barra-acuario de 12 metros de longitud. Según detalla la empresa, fueron incontables horas de trabajo junto al equipo de Aquadec con el fin de adelantarse a problemas que pudieran surgir, y de fabricar un acuario lo más bajo posible para no alterar la altura correcta de la barra y al mismo tiempo conjugar funcionalidad y elegancia para el local.
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