Hostelería de España, en su informe de coyuntura, determina que la temporada estival ha sido buena para la hostelería. Los datos de ventas en restauración están solo un 5% por debajo de 2019, pero en cuanto a la rentabilidad de los negocios esta cifra se sitúa muy por debajo respecto a ese año. Más positiva ha sido la evolución del alojamiento porque depende más directamente del impulso del turismo. Las previsiones para el último trimestre del año son de caída media de ventas por encima de un 10%, debido a la reducción en el margen de beneficios y una contención en el gasto de los clientes
Las personas tienen ganas de hostelería. De vivirla, de disfrutarla y de compartirla con los suyos de forma plena. Después del parón a causa de la pandemia, y del ritmo a medio gas instaurado posteriormente para intentar frenar la Covid-19, ha llegado el verano de 2022 con un horizonte despejado, sin restricciones.
España se ha echado a la calle, así como el mundo entero, sintiendo la necesidad de abrazar nuestra forma de vivir, en la que los establecimientos de hostelería son una parte indisoluble de ella.
De esta manera, las cifras del sector nada tienen que ver con las registradas en los dos veranos precedentes, el periodo veraniego de 2022 se cierra con buenos números y satisfacción en general por los operadores de la hostelería. Aunque con algunas sombras, entre otros factores por el aumento de los costes de las materias primas y energéticos, que amenazan con frenar esa evolución de crecimiento.
Hostelería de España acaba de presentar un informe de coyuntura detallado sobre la valoración de los meses de verano del sector hostelero y las perspectivas para el último trimestre del año. En el mismo, se determina que la temporada de verano ha sido en general buena con fuertes incrementos respecto al año anterior, especialmente en el alojamiento, aproximándose a niveles similares a los previos a la pandemia en 2019, aunque con una recuperación más lenta marcada por los elevados costes y las dificultades en la contratación, lo que reduce los márgenes de beneficios y la rentabilidad de los negocios.




