Este restaurante, ubicado en la costa almeriense de Aguadulce, ofrece una cocina de mercado, mediterránea, de temporada, artesana y elaborada con producto de máxima calidad Y km. 0, a la que se une un impecable servicio y el cuidado por el más mínimo detalle
Nada se ha dejado al azar en Mistela Gastronomía. Todo está estudiado, hasta el más mínimo detalle. Porque, precisamente, en el valor del mimo y de la calidad en todo y por todo se sustenta y distingue este restaurante gastronómico, que nació hace cuatro años en la localidad almeriense de Aguadulce. Incluso su propio nombre ya lo define. Mistela, “una expresión que se utiliza en la parte interior de Almería para decir que algo está muy bueno y gusta mucho”, como me comenta Daniel Martínez Masegosa. El creador de este proyecto.
Daniel lleva treinta años en el mundo de la hostelería, diversos han sido los negocios a los que ha dado vida, pero Mistela Gastronomía es su proyecto, en mayúsculas. Es el tipo de restaurante que quería crear, en el que el cliente es la razón de su existencia, su satisfacción y su deseo de volver una y otra vez. “Casi un “restaurante terapeútico”, intentamos que la clientela pase una velada espectacular”, apunta Daniel. Un lugar en el que las personas sacan lo mejor de sí y disfrutan el un mundo idílico durante su estancia, en un hábitat de máximo confort; en el que “la música, el buen ambiente y servicio son esenciales”, puntualiza.




