No le ha acobardado ser una pequeña categoría dentro del amplio espectro de las bebidas espirituosas. Todo lo contrario. Desde su posición, con paso firme y seguro, ha ido transmitiendo a los consumidores su cultura, mostrando su constitución bien hecha, su carácter social, -gusta de compartir su esencia también con otros ingredientes en una copa-, y reivindicando en su degustación ese talante dulce y caluroso de las gentes de donde es originario. Con melodía de ranchera y con la garra de la pasión, se presenta el tequila. “El tequila crece en España. Cada vez más, la gente empieza a entender que no es una bebida de trago, que hay un trabajo detrás de cada gota, y que puede llegar a ser una experiencia muy enriquecedora el degustarlo y aprender sobre el mundo del agave”, expone la compañía Diageo.
En esa línea positiva, la empresa Luis Caballero señala que “la evolución del tequila en España ha sido muy favorable en los últimos años; cierto que es una categoría muy pequeña dentro del mundo de los ‘spirits’ pero con tendencia creciente en los últimos años empujada principalmente por la categoría Estándar ‘Gold’ que es el 60% del volúmen total, 160 K c/9 l se estiman para este año 2016 en el mercado español. Por otra parte, el desarrollo del chupito en la hostelería de noche empujado por Jägermeister, ha hecho que el tequila también incremente su demanda por la noches”.
Asimismo, Importaciones y Exportaciones Varma detalla que “la subcategoría ‘Gold’ gana cuota frente a la ‘White’ en los últimos años, en un mercado dominado por la categoría Estándar frente al Value y Súper Premium y Ultra Premium”.
No obstante, a pesar de esta marcha ‘in crescendo’ que apuntan las empresas, según Ricardo Alcón, ‘client business partner’ de Nielsen “el mercado del tequila movió en el último año cerrado a marzo de 2016, 946.600 litros, un 5,9% menos que el pasado ejercicio; registrándose el 70% de ese volumen en Hostelería”.




