Actualmente vivimos deprisa y corriendo. Este ritmo vital hace que, cada vez más, acudamos a la ayuda que nos ofrece el abrir la despensa y encontrar esos milagrosos envases de platos preparados listos, o casi, para consumir. Y esto se transfiere igualmente a las cocinas profesionales, en las que muchas marcas son aliadas de los chef que las utilizan como base de sus preparaciones, como punto de partida de lo que será el plato terminado que hará las delicias del comensal. Las tres categorías de estos productos, ya sean platos congelados, refrigerados o en ambiente, están experimentando un auge sin precedentes en los últimos años. Las buenas expectativas en las ventas de Gran Consumo en general para este año 2016 son auguradas por IRIworldwide, basándose en los resultados positivos del pasado ejercicio. Afirman que “las categorías que han mostrando mejores resultados en ventas el pasado año 2015 no han sido precisamente las categorías básicas, que sería lo esperado en un entorno de crisis, lo que hace pensar que el comprador, en la práctica, está actuando más positivamente”. Si están ustedes cavilando a qué categorías se refieren y piensan en los productos protagonistas de este artículo, han acertado: “Un claro ejemplo es el buen rendimiento que están mostrando las categorías de platos cocinados y precocinados, en todas sus variedades (deshidratados, en conserva o frescos, y sopas y cremas en ambiente y refrigeradas), en lo que parece una apuesta del consumidor por los productos de conveniencia y las soluciones de fácil consumo”, explican desde IRIworldwide.
Según los datos facilitados por dicha consultora que compara las cifras de ventas en euros y en volumen de los platos ya preparados, congelados, refrigerados y en ambiente, a noviembre de 2015 y con respecto al mismo período del año anterior, sólo la categoría de congelados desciende sensiblemente sus cantidades, tanto en valor como en volumen, con excepción de los segmentos platos cocinados congelados y croquetas, que aumentaron sus ventas en euros en el año 2015 con respecto a 2014, y no así en cuanto a sus ventas en volumen que bajaron ligeramente. Si nos centramos en la categoría de platos refrigerados, todos los segmentos suben considerablemente (sobre todo los de tortillas, ensaladas y comidas, como pueden ser las bases de pasta y arroz, carne y pescado, y verdura y legumbres, los ‘nuggets’ y empanados, las migas y los asados), mientras que uno de ellos, el de ‘pizzas’, baja ligeramente, tanto en ventas en valor como en volumen, de un año a otro.




