Eso de que lo más importante y valioso está en el interior es una máxima bien cierta. Si nos asomamos al mundo de la hostelería el interior podrá ser un excelente café que prepare cualquier establecimiento, el más valioso de los vinos y la mejor de las cervezas en un bar, o bien un cóctel especialmente creado para una ocasión. Sin embargo, en este mundo profesional la apariencia exterior también dice mucho. La cristalería en la que te puedan servir estos productos se convierte en un aspecto fundamental que, cada vez más, el hostelero cuida con todo detalle.El papel que la cristalería juega en este sector hostelero es primordial. Así lo explican desde Bormioli Rocco: “Como todo en la vida, hay combinaciones perfectas. El sol y la playa, o los huevos fritos con patatas. En el mundo de la hostelería, existe una relación directa y sumamente importante entre las bebidas que se ofrecen y el recipiente utilizado. Por ejemplo, el vino tinto en copas de gran capacidad, y el ‘champagne’ o cava en una copa de cuello largo, o un buen fino en un catavinos”.
Destacan también su relevancia desde Exportcave cuando afirman que “la cristalería, tanto como el servicio, la calidad de la bebida… todo es relevante. Aunque no siempre se ha sido consciente de la necesidad de cuidar este aspecto. Afortunadamente, cada día más, el hostelero apuesta por una cristalería de calidad, para poder ofrecer un servicio de calidad que muchas veces se traduce en un mayor rendimiento económico, bien por el menor número de roturas o por un mayor consumo. Si un establecimiento cuida todos los aspectos que rodean la experiencia del consumidor, éste repetirá y se traducirá en un mayor beneficio”.
“La cristalería es cada vez más un factor importante de diferenciación. En un momento en el que el consumidor busca propuestas originales, diferentes y de calidad. La cristalería gana peso y es un valor a tener muy en cuenta para diferenciarse de la competencia, captar clientes y ganar su fidelidad”, cuentan desde Dkristal.




