La historia de la empresa Island Deal está unida a la marca illy. Su actividad pasa por la distribución del café y productos de alta gama en Horeca, la venta al detalle de productos italianos ‘gourmet’, el servicio de café para oficina y una consultoría estratégica para empresas de hostelería principalmente
El triunfo es de los audaces. Audacia que va sazonada con grandes dosis de ilusión de adverar un sueño, de férreo y constante trabajo para conseguirlo y, por supuesto, de un carácter innovador y pionero avalado por la calidad, la diferenciación y la voluntad de ofrecer el mejor servicio a la clientela. Esta es la carta de presentación de Island Deal. Una empresa de referencia en el mundo de la distribución en el peculiar mercado canario, que su alma mater, Marco Gimelli, ha venido construyendo en el tiempo con la prestancia de su ‘savoir faire’, el que hace llegar a terceros porque su compañía no sólo ofrece productos, sino que su conocimiento del mercado y de los productos que tiene en cartera, le hacen ser una buena fuente de información y una excelente guía formativa, de pionero formato, e incluso a través de las redes sociales, como nos señala Gimelli durante nuestra agradable conversación.
A continuación, les detallamos los elocuentes comentarios de este empresario de éxito hecho a sí mismo.
“La historia de mi empresa remonta a 1993 y se puede resumir como el resultado de una fantástica aventura personal que se ha transformado en una preciosa aventura empresarial. Como muchas aventuras, ha empezado con un viaje hacia lo desconocido en busca de un sueño. Mi salto al vacío fue irme a vivir a Gran Canaria sin saber dónde estaba ni cómo era, y sin hablar una palabra de español, y el sueño que perseguía desde la adolescencia era el de tener mi propia empresa, algo que siempre he concebido como la máxima expresión de libertad. Lo que en su momento parecía una locura de juventud, una vez aderezada con una gran energía y dedicación al trabajo y con una importante dosis de suerte ha dado frutos desde el mismo comienzo y ha permitido fundar y afianzar una empresa que el año pasado ha cumplido 20 años de actividad”.
¿Cuáles son las líneas de negocio que desarrolla la misma?
“La historia de la empresa va íntimamente ligada a la marca illy y, por tanto, se desarrolla principalmente alrededor de los productos de esta casa. Tenemos cuatro ramas de actividad principales: la distribución del café y de productos de alta gama en el canal Ho.Re.Ca, incluyendo maquinaria para bares; la venta al detalle de productos italianos ‘gourmet’ en nuestras dos tiendas; el servicio de café para oficina, que desarrollamos de manera diferente al ‘vending’ clásico: no entramos en el mercado de las máquinas con monedero y nos dedicamos principalmente a despachos y oficinas de prestigio a los cuales ofrecemos también un completo servicio de ‘Coffee Breaks’. Y la última rama, que es la que más considero intelectualmente estimulante es la de consultoría. Hace 3 años he fundado Eleva, un servicio de consultoría estratégica principalmente orientado a empresa de hostelería, que nos está dando grandes satisfacciones”.
¿Qué tipo de distribución realizan? ¿En todo el territorio canario?
“Creo que el formato de la distribución tradicional es tremendamente obsoleto y cada vez se nota más este desfase. Las empresas tradicionales de distribución son meras repartidoras de paquetes y es algo de lo que intentamos huir. En 2016, en ocasión del XX aniversario de la empresa, elaboramos un nuevo plan estratégico y nuestros deseos y esfuerzos van encaminados a desarrollar cada vez más la parte de servicios añadidos, consultoría, formación. Tenemos un conocimiento de este territorio y de este mercado muy profundo y nos encanta compartirlo con nuestros clientes. Con los que se abren a este tipo de relación se crea una química especial y un flujo estratégico de información que permite obtener resultados fantásticos. Suelen ser principalmente los más jóvenes y los de mentalidad más abierta, pero también tenemos como cliente el hostelero tradicional y nos adaptamos a él. En definitiva, queremos ser compañeros de negocio de nuestros clientes. Además, hay una frase de una colaboradora mía que encuentro muy acertada y que expresa muy bien esta relación: ¡nos encanta presumir de nuestros clientes!”.
Leer el artículo completo en la revista




