Desde hace cuatro años, en la bonita localidad malagueña de Marbella, se erige un restaurante que rebosa hospitalidad. De hecho, su nombre ya lo indica: Casa Tua. “Mi casa es tu casa”, me dice con bondad Adriano Visentin que junto con su esposa Catherine Guilfoyle han levantado este templo del buen comer, donde la calidad es la anfitriona de sus platos y la fusión de sabores su perfecto acompañante.El coquetuelo casco antiguo de la ciudad y, en concreto, la fascinante calle Ortiz de Molinillo, que recibe con flores a sus visitantes, deparó a este pareja el sentirse dueños y señores de su propio negocio hostelero. Actividad que, desde hace muchos años venían practicando en diversos países del mundo.
Adriano, 100% italiano, como el mismo me dice con un tono lleno de simpatía, nacido en Milán pero con sangre siciliana y véneta corriendo por sus venas, emprendió su marcha por el mundo después de cursar estudios en la escuela de hostelería de su ciudad natal. Una de sus paradas fue Estados Unidos, donde residió durante casi doce años desarrollando sus conocimientos hosteleros en restaurantes italianos, pasando por todas las fases desde el aprendizaje hasta la dirección. Nueva York, Boston, Los Ángeles, Miami… Un país que no sólo le forjaría profesionalmente, sino que en él Adriano también encontraría el amor. Allí conoció a Catherine y, desde entonces, forman un buen tándem a todos los niveles. Posteriormente dieron el salto al país natal de Catherine, Irlanda, y al cabo de unos pocos años llegaron a Marbella, un lugar que les recordaba mucho al clima de Miami, donde vivieron muchos años, y que les brindó un local del que se enamoraron para dar vida a su negocio, como comenta Adriano.
Catherine se encarga de la sala del restaurante y Adriano de los fogones, de los cuales sale una cocina italiana pero de corte moderno.
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