Del bullicio madrileño a la tranquilidad que infunde el mar. Porque no siempre se advera aquello de que “De Madrid al Cielo”. No obstante, su pasión por las relaciones públicas y la hostelería se la llevó consigo Juan Mouchet, cuando un buen día cogió la maleta y se dispuso a partir para su adorada Jávea, junto con su esposa Beatriz. Pero esta vez, lo hizo para quedarse. Y de ello han pasado ya 15 años. En el año 2001, Juan y Beatriz decidieron relevar a un familiar en la gestión de un negocio hostelero en esa bonita y cosmopolita localidad alicantina, como apunta Juan, bañada por el mar Mediterráneo.
La Esquina Cocktail Bar, ubicado en la zona del puerto, mira desde diversos ángulos a esas tranquilas aguas mediterráneas, retando al sol cada mañana con la calidez que también emana del corazón de ese local proveniente del exquisito servicio dispensado por sus artífices. Juan, a contacto con el público, y Beatriz, dueña y señora de la administración del establecimiento.
Si empezamos a contarles la historia de La Esquina Cocktail Bar partiendo de un comentario de su anfitrión durante nuestra agradable charla, “me gusta que las cosas salgan muy bien y que todo esté en su sitio”, se podrán imaginar que la atención por los detalles marca la diferencia en este local. Una atención que, unida a la calidad de los productos que ofrecen, les hace ser aún más especiales y distinguidos entre su extensa clientela, nacional y extranjera, -algunos de los cuales son residentes en Jávea-, de la que disfruta desde sus inicios este local alicantino, que ha sabido llamar siempre la atención por su carácter pionero y creativo.
Juan Mouchet, que no es ningún neófito en el sector, dada su propia experiencia durante años en este campo y por sus antecedentes familiares en este mundo gastronómico, dio un giro de 360 grados al destino de La Esquina Cocktail Bar.
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