La marca cuenta con un proceso dual de destilación que separa los botánicos terrosos de los cítricos, mezclando el resultado con la extraordinaria agua de Islandia, una de las más puras del planeta, creando una ginebra de personalidad única con un sabor más equilibrado y suave
Martin Miller’s Gin nació con una clara premisa: ser la mejor ginebra del mundo. Objetivo de su fundador cuando se propuso elaborar esta gin superpremium que llevaría por nombre el de su creador.
Su autor rompió todas las reglas establecidas para su creación y en 1999 presentó en el mercado Martin Miller’s Gin Original, siendo pionera del renacimiento de la ginebra y revolucionando la categoría.
Martin Miller’s Gin ofrece un viaje que comienza en Inglaterra, con la doble destilación de sus botánicos, y culmina en Islandia, nutriéndose de la pureza del agua de esta isla que dibuja su paisaje con glaciares y manantiales milenarios.
La marca cuenta con un innovador y singular proceso de destilación en el que los botánicos se destilan con gran cuidado y separando los terrosos de los cítricos para preservar su carácter, mezclándose posteriormente con esa extraordinaria agua islandesa que no necesita ningún proceso artificial para ser utilizada, dando lugar a una ginebra de personalidad única, delicada, con un sabor más equilibrado y suave, que se ha convertido en una de las más galardonadas del mundo.
De hecho, Islandia no es solo un origen, define la personalidad de la marca. Es el elemento que aporta suavidad y pureza, que diferencia a Martin Miller’s Gin desde el primer sorbo. A veces, para encontrar la pureza perfecta, hay que cruzar océanos. Y en el caso de Martin Miller, el viaje a Islandia no fue un capricho, sino el detalle que convirtió una ginebra en una experiencia.





